2013-06-28

DE APODOS, MOTES, ALIAS Y DEMÁS EPÍTETOS

Si ponemos en otra categoría los seudónimos que suelen emplear los artistas varios para firmar su obra, parecía que, conforme nos íbamos urbanizando, los apodos irían cayendo en desuso, pero apareció Internet y los chat y facebook y los blogs y los nicks y ahora todos tenemos uno de los de toda la vida y otro nuevo, por lo menos. La diferencia está en que los de antes nos los ponían  los otros de acuerdo con lo que veían de nosotros y los de ahora los elegimos nosotros en función de nuestros intereses o gustos. Los de antes tenían su enjundia, los de ahora son más anodinos.

Tengo un amigo, Pedro, que cuando digo o hago ciertas cosas, dice de ellas que son txumadas. Lo pongo con tx porque me siento más cómodo con esa grafía y porque -para mi sorpresa- chumada ya existe. En varios países de Sudamérica es ir pasado de copas. Borracho, vamos. Y por ahí no va la cosa.

Txumada es un término que no viene en ningún diccionario. Se lo inventó él tomado del apodo con tx con el que me identificaban los amigos hace ya unos cuantos años y que aun usan quienes con él me conocieron y no se han reciclado. Seguir oyendo de vez en cuando ese alias me sienta bien porque me traslada a otras épocas y me produce un efecto rejuvenecedor.

Tiene una difícil explicación en conceptos conocidos. Viene a ser algo que, sin considerarse ni bien ni mal, está dicho o hecho fuera de convencionalismos. Tiene un toque de humor fino, de ingenio o de metepatas jocoso; de irreverente y de inconveniente. Siempre sorprende. No estoy seguro si cuando él lo emplea me intenta halagar o vituperar, pero admito que encaja perfectamente con aquello que lo ha provocado.

Esta característica debe venir con los genes ya que con nombre o sin él, quienes nos conocen nos achacan esta cualidad irónica a todos los hermanos. Y sospecho que algo de ello hemos transmitido.

Otro amigo, Fermín, es -era- prolífico en inventiva. Digo era porque hace tiempo que se le ha apagado la chispa. La del ingenio, no la de la vida. Todos los amigos de cuadrilla llevamos al menos un apodo como principal y varios otros derivados de ese, pero curiosamente él no tiene ninguno. Igualmente eran agraciados/as con su correspondiente alias cuantos establecían un mínimo contacto. Casi todos geniales conociendo su origen. La lista sería interminable, pero solo a modo de ejemplo vaya el de apagavelas atribuido a una conocida con una nariz, digamos, moderadamente prominente y curva.

Este amigo se inventó el término gandarias, aunque ya existe como apellido. Este epíteto pretende ser un adjetivo que no define nada concreto y que sirve para todo. Le dices a alguien eres un gandarias y no tienes que dar más explicaciones. Que cada cual lo interprete como desee o como venga al caso.

Fermín -mira casualidades-, ha hecho muchas chumadas. Tal vez por la necesidad de mantener siempre el tono que de él se esperaba, y eso le está pasando factura. Hace tiempo que no practica su faceta más txumística, epíteto que también a él se le podía atribuir por méritos propios.  


2013-06-14

PIEDRA

Modesta y sufrida piedra que soporta nuestro peso y cuanto peso queramos cargarle. Que tolera nuestra indiferencia cuando caminando por el campo le damos una patada con total desdén. Cuando la cogemos a la orilla del río y la lanzamos para hacer la mejor txipi-txapa. Cuando la troceamos o la moldeamos a nuestra conveniencia. Nos la imaginamos inerte, pero la piedra –que en realidad es roca- tiene vida propia. Construye y da solidez nada menos que nuestro mundo y es capaz de destruirlo en un arrebato de ira.

La piedra es un material natural, más o menos compacto, más o menos duro, combinación de uno o varios minerales que le confieren diferentes cualidades físicas. Se distinguen por su color, peso, forma, composición, dureza o utilidad. Desde la piedra pómez al diamante su variedad y uso son infinitos. Sirven para todo. Desde lo que la naturaleza le ha asignado, hasta el provecho mercantil o de poder que le conferimos. Una diminuta piedra puede hacernos inmensamente ricos o estropearnos una caminata.

Más que en sus cualidades físicas quiero detenerme especialmente en su significación metafísica. Por una piedra se mata y se ama. Una piedra sirve para atacar o defenderte dependiendo del lado en el que te encuentres. Imaginemos una manifa o una lapidación. Desde la caverna al caserío, pasando por los castillos, siempre ha servido de refugio seguro para cualquier ser vivo, como lo atestigua el cuento de los tres cerditos y el lobo. La piedra transmite cobijo y  seguridad.

Un buen periodo de la humanidad está comprendido en la edad de piedra por la importancia de su uso como armas y utensilios. Las ofrendas a los dioses se hacían –se hacen- en el ara o piedra sagrada, como los rituales de la masonería. Hay piedras preciosas, filosofales, talismán, piedras angulares, primera piedra, piedra de toque, piedras en el riñón, corazones de piedra, piedra rosetta y Rolling Stones (aunque dicen que Cantos Rodados es una mala traducción). Llueve en forma de piedra, la rotura del gemelo es una pedrada, incluso al crack le llaman piedra. Tenemos un juego de piedra, papel o tijera y en el mus contamos con piedras.

El lenguaje cotidiano recoge perfectamente la importancia que siempre ha tenido. Está plagado de referencias: No dejar piedra sobre piedra; tirar la piedra y esconder la mano; lanzar piedras al propio tejado; poner piedras en el camino; pasar por la piedra; quedarse de piedra; el que esté libre de culpa que tire la primera piedra; tropezar dos veces en la misma piedra: agua de sierra y sombra de piedra.

El distraído tropezó en ella
El violento la utilizó como proyectil
El emprendedor construyó con ella
El campesino la utilizó de asiento
Para los niños fue un juguete
David venció a Goliat
Miguel Ángel hizo la más bella escultura
En todo caso la diferencia no estuvo en la piedra.
La diferencia está en las personas.

2013-05-31

PROTOCOLO NOTARIAL

Gustan los Notarios, especialmente ellos, de adornarse de un lenguaje formalista, que resulta rebuscado, arcaico y anacrónico, lo que reviste –sólo aparentemente- de solemnidad un acto que no pasa de ser un mero trámite administrativo. Cuando lees unas escrituras, aunque no conozcas su contenido, te das cuenta de inmediato de que se trata de un documento notarial.

En estos ambientes de la Ley y el Derecho todo es apariencia y formalismo. De tal modo es así que, en muchas ocasiones, la forma tiene tanta importancia como el fondo. Una palabra de más o de menos, una fecha vencida, un papel no cotejado o una norma no aludida, pueden dar al traste con una legítima reivindicación  ajustada a Derecho.

Este lenguaje extravagante cobra especial relevancia en los protocolos notariales referidos a las herencias. En Navarra se debe hacer constar que se ha advertido al testador si desea realizar mandas pías o benéficas. La ausencia de esta referencia –a mi modo de ver totalmente inútil- da por nulo el testamento. Otra peculiaridad Navarra es la obligación de testar cinco sueldos febles o carlines por bienes muebles y una robada de tierra en los montes comunales por inmuebles. Su ausencia podría dar lugar a la anulación. En el fondo es una fórmula que encubre la decisión de desheredar a alguien ya que, en realidad, se le lega humo.

Otra cuestión es lo que hacen los herederos. Se puede recibir la herencia a beneficio de inventario, lo cual está muy bien por si se trata de un regalo envenenado, o puedes directamente repudiarla. 

Recientemente yo he pasado por Notaría para uno de estos trámites. Hubo de todo. Dos repudiaciones. Cuatro que antes se llamaban tal y ahora cual. Otros cuatro –pero no los mismos- cuyo estado civil era divorciado. En seis herederos se acumulaban siete divorcios, varios repitiendo, aunque este dato no consta. Los empleos que cada compareciente tubo a bien adjudicarse –no sé para qué sirve este dato- son de lo más variopinto y multidisciplinar. Emérito, asesor, funcionario, operador, empleado, ninguno. Mayor inconcreción no se puede dar. Todos sirven para cualquier cosa y para lo contrario.

Y la tercera parte es que alguien que no estaba llamada al acto, se presenta como una interesada más sin formar parte de los herederos. Se lleva lo que en México se conoce como la mordida. Se llama Hacienda y no formaba parte de la familia aunque Hacienda, dicen, somos todos. De una simple vivienda familiar es capaz de arramplar unos miles de euros, sin moverse del sitio, sin especulación. Un bien que a lo largo de su existencia ha sufrido múltiples impuestos: de adquisición, de bienes inmuebles, plusvalías, contribución urbana, patrimonio, anteriormente con la renta. Que seguirá contribuyendo mientras se mantenga en pie y, cuando se caiga, por el solar y luego por lo que ahí se vuelva a construir. Que se compró con un dinero que previamente había sufrido tributación por rendimientos en renta. Que se calcula sobre una tasación catastral inflada que supera la valoración de mercado.

Y la historia se repetirá una y otra vez cuando el mismo hecho ocurra. Pero entonces ya no lo veré yo.  

2013-05-24

relato

La entrada de esta semana es la cuarta parte un relato que empieza a no ser breve. Se puede encontrar pulsando en la pestaña relatos.

2013-05-16

EL TUNEL DEL TIEMPO

En alguna ocasión me imagino hablando con algún erudito, pongamos de la edad moderna por situarnos en una época en la que triunfa el progreso y pongamos a Leonardo da Vinci o Isaac Newton -para que nos vamos a andar con pequeñeces- ya que cualquier otro es posible que no me entendiera. La idea no es que yo viajo a su época, sino que ellos se trasladan al momento presente y yo les muestro los avances de la civilización a la que ellos han contribuido tan decisivamente.

Seguramente les maravillaría mi narración con los muchos y grandes inventos: volar, viajes espaciales, comunicaciones, imagen y sonido, energía, armas de guerra o más simples como la bicicleta o la máquina de vapor. Otros serían más complejos: genoma humano, manipulación genética, computación, nanotecnología, energía atómica, por citar algunos.

Muchos de ellos se pueden explicar por sí solos. De otros bastaría un conocimiento mínimo, pero de la mayoría, a buen seguro, tendría dificultad para explicar de forma comprensible en qué consiste, cómo se consigue o para qué sirve. Demasiada sofisticación para hacerlos entendibles por quien es mero usuario. Y aquí nuevamente la barbarie del especialismo que decía Ortega y Gasset. Hay casi tantas ingenierías como individuos. El sabio -como lo eran ellos- ya no existe. El científico está constreñido a un campo muy estrecho del conocimiento. Es el prototipo del hombre-masa.

La segunda parte viene cuando tendría que hablar del progreso social y personal. No sabría qué decirles. Hemos alcanzado altas cotas en tecnología pero no llega a todos por igual. En cuestión de bienestar vamos en claro retroceso y eso los que habíamos alcanzado un nivel, porque hay quien todavía está como en la edad media.  Hemos avanzado en ideas y derechos pero diría que en muchas ocasiones y para según quien y donde, de manera más  formal que real. Porque cómo podría explicar que en el tercer milenio con todos esos avances se torture a un semejante o se le someta a tratos inhumanos o degradantes; se condene a muerte en un juicio, y me da igual el motivo; se desplace de un lugar en nombre del progreso (el de otros)  a quienes han vivido allí ellos y sus ancestros; se discrimine por el color de la piel, el sexo, el idioma, o la opinión política; se obligue a trabajar en esclavitud; se le detenga arbitrariamente, sin garantías procesales ni presunción de inocencia; se le impida la libre circulación o residencia; haya injerencias en su vida privada; se le impida el derecho a la propiedad, a la libertad de pensamiento, de opinión, expresión, reunión o asociación.

Para qué seguir. Son derechos de la Declaración Universal de Derechos Humanos, solemnemente proclamados y sistemáticamente incumplidos. Y aquí es donde se me caería la cara de vergüenza y debería callarme y seguramente ellos, espantados, me pedirían el camino de regreso a su época donde se sentirían más seguros.



2013-05-03

MEMORIA SELECTIVA

Que cada uno entiende la fiesta según le va es algo evidente. Lo vemos constantemente en nuestro devenir diario. Un mismo hecho objetivo cada uno lo percibe de distinta manera, lo interpreta según su subjetividad  y lo cuenta a un tercero con los adornos que gusta añadir. Las tres fases pueden ser un relato diferente.

Dicen los expertos que tenemos una memoria selectiva. Es indudable que no nos acordamos de todo y que lo que nos acordamos sufre un maquillaje posterior. Podemos relatar episodios de nuestra infancia como recuerdos almacenados, quitando o poniendo partes según interesa, que desfiguran completamente la realidad de lo acontecido. Puede ser que esos recuerdos los hayamos reconstruido a partir de informaciones posteriores o de fotos, añadiendo retazos de nuestra personalidad actual. Es lo que se denominan falsos recuerdos que no tienen por qué haberse cambiado a propósito.

Todo esto ha venido a mi pensamiento porque puede que dentro de un tiempo tenga que declarar como testigo de un atropello circulatorio. Y aquí es donde entra en juego mi memoria. Porque los detalles son importantes. No es lo mismo estar a un lado o a otro de una línea de diez centímetros de grosor. Procuré no perder detalle a partir de que fui consciente del hecho de que tendría que hacerlo. Memoria fotográfica.

Recuerdo el lugar exacto del impacto, el tiempo que tardó en frenar el coche llevándose a la criatura por delante unos metros. Recuerdo el color amarillento pálido del pelo de conductor a juego con la carrocería del vehículo y cómo, en un acto inconsciente éste trató de levantar a la niña. Yo estaba allí para impedirlo, para calmar a ambos y poner bajo su cabeza -de la niña me refiero- una toalla -que casualmente llevaba por venir yo de la sauna- para que se le hiciera menos incómodo el duro asfalto. Recuerdo haberme acercado a un local cercano para avisar a sus padres cuyo nombre me dio la chiquilla que estaba seguramente ilesa pero asustada, nerviosa y llorosa.

Recuerdo cómo empezó a agolparse alrededor gente de lo más variopinta. La conductora del vehículo de atrás empeñada ser testigo, pero que, por ir detrás, vio poco. El joven que iba por el otro lado de la plaza. Ambos querían quitarme el protagonismo que legítimamente me correspondía. Dos médicos que se presentaron, uno de ellos como pediatra. Una sudamericana que sacó su móvil última generación para avisar, pero que seguro que su intención era encajarnos un contrato de permanencia. Un señor que conozco del barrio que le falta un hervor y siempre aparece cuando ocurre algo. Y algún curioso que, atraído por el morbo, sacó alguna foto desde el coche.

Recuerdo todo eso nítidamente, pero extrañamente no recuerdo el lugar exacto donde yo me encontraba. Al de atestados le dije que en la mediana, pero puede que fuera en la otra acera. Así que mucha memoria fotográfica, pero seguramente lo que he almacenado ha sido una toma con zoom de manera que he acercado el plano.

En poco tiempo el caos circulatorio fue total. Llegó la policía antes que la ambulancia. Restableció la circulación, nos apartó a los testigos, aparecieron los padres y se llevaron a la niña en camilla completamente inmovilizada, cuando ella lo que querría seguramente era seguir con sus patines.

2013-04-26

DE LA PALANCA A LA NANOTECNOLOGÍA

Dicen que es la rueda el mayor invento de la humanidad. A partir de su uso el hombre no ha parado de inventar. Cada día a un ritmo más vertiginoso se ha ido acelerando su progreso y un nuevo invento conduce a nuevos avances en muy diversos campos con un efecto exponencial.

La palanca tal vez no se puede considerar un invento sino un descubrimiento, pero para mi tiene tanta importancia como la rueda. Cuando yo tuve noción de su existencia ejerció sobre mí una atracción mayor que aquella. Su enunciado lo dice todo: potencia por su brazo es igual a resistencia por el suyo. Qué enunciado tan sencillo y con tanto contenido. No en vano Arquímedes dijo: Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo. Aunque más que una realidad debió ser una formulación teórica para dar importancia al artilugio. Hay un estudio de algún matemático que ha calculado que para mover el mundo se necesitaría una palanca mas larga que la distancia de varias galaxias y moverla una velocidad muy superior a la de la luz para desplazar la Tierra un centímetro. No se, son magnitudes que se me escapan.

Palanca y rueda, dos utensilios para mover. Luego vino la máquina de vapor que, ayudada del agua, también produce movimiento y que supuso la revolución industrial. De ahí a la nanotecnología que también mueve o manipula y, aunque estemos el sus albores, es la gran revolución de la humanidad.

La posibilidad de trabajar a escala nano ha abierto un campo inexplorado casi sin límite. Si nos parece inmenso el espacio, también es inmenso lo pequeño. Para hacernos una idea de por dónde no movemos, un nano es la mil millonésima parte de cualquier medida. Por ejemplo en un milímetro hay un millón de nanómetros. Trabajar a esta escala es poder manipular átomos y moléculas. Sirve para todo. Desde la curación de una enfermedad a la creación de nuevos materiales adaptados a las necesidades o a la obtención de nuevas energías limpias.

Pero entre la palanca y la nanotecnología ha llovido mucho. Descubrir que con un palo se podía mover una piedra debió ser de infarto. Ahora meterse en un laboratorio con toda la tecnología a tu alcance y no parar de investigar se me antoja muy fácil. Yo me quedo con ese tiempo entre lo uno y lo otro. Periodo de inventiva a raudales, derroche de ingenio y practicidad.

Me admiran los inventores. Porque hay que darle al tarro para sacar una carretilla, unas tijeras o una balanza de una palanca. O Arquímedes -otra vez el gran inventor- con su tornillo sin fin que es capaz de elevar el agua con un simple giro. Me sorprende cómo se puede descubrir que una persona puede levantar un gran peso sin esfuerzo ayudado de una cuerda y unas poleas. Me refiero al polipasto. Me asombra cómo Galileo pudo calcular la distancia de la tierra a la luna o realizar descubrimientos astronómicos con la ayuda de un telescopio compuesto de unas rudimentarias lentes que hoy lo supera cualquier juguete. O herramientas practiquísimas como los relojes, los rodamientos, la llave de carraca, el sacacorchos, el compás...Y por último algo que me fascina: los aspersores. ¡Qué tecnología más sencilla! Sin necesidad de una energía suplementaria, sin corriente, sin pilas, sin combustible, la simple presión natural del agua hace que se mueva, lance el chorro con más o menos potencia y caudal, a más o menos distancia, difuminada o a chorro, gire 360º o limite su recorrido. Y mientras él trabaja, tú a otra cosa.

Todos son inventos que hacen la vida más fácil, o eso parece. Lo analizaré en un próximo post.





2013-04-12

JORGE OTEIZA

Después de mi anterior post donde trato de desmitificar al líder, vengo ahora, en una contradicción más aparente que real, con este reconocimiento de la figura y obra de una persona excepcional como es Jorge Oteiza, de quien se cumplen ahora diez años de su muerte.

Dicen los expertos que es imposible conocer a Oteiza y que no te influya. A mi me impactó sin apenas conocerle. Y, sin entender de arte, intuyo que Oteiza es un genio universal y total. Escultor, poeta, filósofo, dibujante, cineasta y músico, su obra va más allá de lo que ves con los ojos. Y cada día es más actual.

Conceptos como la ocupación del espacio o la desocupación de la esfera lo dicen todo de quien propuso la estética como ciencia bajo la que subsumir todo el conocimiento. Ahí es nada. Yo me lo imagino vaciando los materiales para encontrarles el alma y dejando una bella obra.

Cómo no me va a parecer genial una persona que, cuando le preguntaron sobre su obra fundamental “Quousque tandem, ensayo e interpretación del alma vasca”, respondió: -Lo escribí yo, pero no he tenido tiempo de leerlo.

A partir de aquí esta entrada la completa Oteiza con alguna de las genialidades que nos regaló que no hacen sino demostrar que él es todo arte en su más pura esencia.

El hombre se define por lo que le falta: ya no me faltan a mí estatuas, luego ya no soy escultor”.

“El arte no es para los museos, es para el hombre, ¡para el hombre!”

“El artista aprende con el arte a intervenir en la vida…Ahora intervenimos en la vida, precisamente los que hoy podemos decir que somos verdaderamente artistas de hoy, los que hemos dejado hoy de hacer arte (por el arte). Desconfiad de los que están inclinados sobre su producción estética (si siquiera lo hicieses para saber si tienen o no lombrices!)

            No me gusta hacer lo que sé que me resulta muy fácil. Me paso a aquello que sé, pero que no he hecho, que es manera superable de hacer (el cine, la novela) de saber lo que aun intentar hacerse”.

¡Hala! Ahora los que estéis interesados a reflexionar sobre el arte, la estética y lo que dice Oteiza. Los demás podéis criticar mis contradicciones, si las apreciáis. O mejor, las de cada cual. En cualquier caso una visita guiada por la Fundación Jorge Oteiza de Alzuza no nos vendría mal a nadie.

2013-04-05

LIDERAZGO

Anticipo que no me gustan los líderes. Me refiero al concepto. Ni los ídolos, ni los santos, ni los gurús, ni los arrastradores de masas. Es una convicción muy arraigada. La vena ácrata que llevo dentro. Me gusta ir por libre y no me gusta el culto a la personalidad. Detesto la fantochada de perpetuar el tirón que ha tenido una persona en vida embalsamando su cuerpo, como hicieron con Mao, Lenin y pretenden hacer con Chávez. Parecido a quienes los santifican, les hacen estatuas o estampas y los adoran, como a Wojtyla. O a quienes les ponen un monumento en un parque y reescriben su historia con sus hazañas reales o ficticias, como a Napoleón o Che Guevara. En definitiva, el objetivo es el mismo. Modelos a seguir, referentes de unos intereses.

Soy consciente de que vienen bien los liderazgos, incluso que son, si no necesarios, eficacísimos. Alguien dijo que daba más miedo un ejército de cien ovejas dirigidas por un león, que uno de cien leones dirigido por una oveja. También Eisenhower lo definió en una frase: El liderazgo es el arte de conseguir que otra persona haga lo que quieres hacer porque quiere hacerlo.

Tengo para mí que gran parte del “fracaso” del movimiento 15M ha sido por falta de liderazgo. La idea de las asambleas, los debates, las puestas en común, eran muy enriquecedoras y prometían, pero eran poco resolutivas. Había muchos intereses encontrados y algunos elementos perturbadores. Faltaba un Daniel Cohn Bendit, líder del Mayo 68. Ahí queda eso.

Cualquier organización que se precie tiene su líder. Da igual que se trate de una organización social, económica, militar, religiosa, política, deportiva o musical. Es cuestión de emplear el estilo de liderazgo que le vaya bien.  No existe un prototipo de líder perfecto. Su liderazgo se mide por su eficacia. Ahora por los seguidores que tenga en Twitter. Yo defino como buen líder a quien tiene VPO. No se trata de una vivienda sino de Visión, Pasión y Ocasión.

Líder significa autoridad y, a veces, poder, aunque no tiene que ir necesariamente unido pero, si se da, el éxito está asegurado. Los hay de izquierdas y de derechas, espirituales y corporales. Muertos y espabilados. Los que lo heredan y los que se lo ganan por méritos propios. Puede ser con carisma o sin él, aceptado o impuesto. Puede crear seguidores, fans, adeptos o fanáticos. Pero la idea es la misma. La motivación de los grupos para alcanzar la eficacia en los objetivos. O dicho de otra forma, conducir a las masas a un determinado fin querido por quien se beneficia de ello. En definitiva, interés, control y dominio. El método es eficacísimo porque se repite a lo largo de la historia de la humanidad y todos los manuales apuestan por liderazgos fuertes.

La falta de individuos carismáticos o simplemente la necesidad urgente de resultados, hace que se fabriquen artificialmente o que los que destacan en un campo se trasladen a otro para el que no están preparados. Se les adornan de cualidades extraordinarias que no poseen y se les rodea de una camarilla de aduladores o palmeros. El resultado son éxitos efímeros y líderes de usar y tirar. Aparecen los arribistas, demagogos, oportunistas y mediocres que conducen al desastre y a la apatía general. Esto es con lo que ahora contamos. Ya no existen los Gandhi o los Luther King, pero, por suerte, tampoco los Hitler.

La gran mayoría acepta sumisa que le digan qué y cómo tienen que hacer las cosas. Rehuímos de tomar responsabilidades e iniciativas. Lo aceptamos como lo más natural y nos dejamos llevar con una candidez y entrega que a algunos les viene de maravilla. Es por eso que hablar de líderes es hablar de masas y hablar de masas es sinónimo de incultura y manipulación.

Tal vez iríamos mejor con menos consignas y más argumentos, con más compromiso social y menos borreguismo.











2013-03-22

SERVICIO DE ATENCIÓN AL CLIENTE

Pasar por un quirófano es algo que sucede pocas veces en nuestra vida. Recientemente me ha ocurrido a mí por un motivo liviano, así que lo recibí como novedad que era y con todos los sentidos abiertos a captar detalles.

Tal vez lo peor es la preparación y la espera. No sabes con qué te vas a encontrar. Pero una vez que oyes tu nombre y traspasas la puerta, todo se precipita. Alea jacta est.

Despojado por completo de tus ropas, te pones una ridícula bata de usar y tirar que, por mucho que lo intentes, irás, sí o sí, enseñando el culo. Te calzas unos plásticos con goma para no ir dejando huella con el sudor de los calcos. Aunque ese día hayas puesto especial esmero en el aseo, ese día te abandona tu desodorante.

Te colocas en la camilla a la orden de: échese boca arriba. Con lo elegante que hubiera quedado decir: tiéndase decúbito supino, que viene a ser lo mismo pero en fino.

Un camillero te va trasladando a través de varios pasillos y puertas. La sensación que percibía era como las pelis de hospitales cuando trasladan  a los accidentados. Lo único que veía era la barbilla del camillero y como las luces fluorescentes del techo iban pasando y se perdían tras de mí.

Llegado a destino que es el quirófano, se asemeja a los boxes de cualquier circuito de carreras. Una estancia cuadrada llena de aparatitos y luces. Varias personas rodean tu coche/camilla y te van preparando. Cada una con un cometido específico: oxígeno, parches, tubos, medidor de tensión, agujas, limpieza. Alguien te da las últimas instrucciones y te enchufan el combustible, para esta ocasión de color blanco, que te hace correr raudo y veloz -no entiendo por qué la redundancia de esta expresión-  a los brazos de Morfeo.

Cuando despiertas en otra sala y te recuperas un rato, agradeces la atención prestada, tiras a la basura la ridícula bata y las calzas y te pierdes entre la vorágine del tráfico, esta vez en un coche de verdad. Llovía.

Me llamó la atención el trato recibido en quirófano. Aparte de las instrucciones puntuales que me dieron, parecía como si yo no existiera. Como si lo que había encima de la camilla fuera un objeto en la cadena de montaje al que van ensamblando mecánicamente. Yo debía ser el protagonista escénico. Pasivo pero principal. Todos hablaban de sus cosas, de sus situaciones laborales y personales, de sus proyectos y chascarrillos. Lo mío era pura rutina. Yo no contaba. Es la misma escena que se vive cuando vas al supermercado. Las empleadas ignoran tu presencia mientras pasan los artículos por el lector del código de barras y solo se dirigen a ti cuando te piden el precio. El resto de tiempo cotillean con la compañera de al lado con total indiscreción y falta de profesionalidad. Y así podemos verlo detrás de un mostrador, en muchas oficinas de la administración o en cualquier sitio donde coincidan dos controladores de aparcamiento, por ejemplo.

 Esta situación no por repetida deja de sorprenderme y choca con lo que yo estoy acostumbrado en mi trabajo. A quien estás atendiendo solo le interesa lo suyo. El trato exquisito al cliente se debería dar en cualquier circunstancia, no solo como una estrategia de venta, sino como un deber profesional  y como deferencia hacia los demás.




2013-03-14

HABEMUS PAPAM



Que decepción, no ha salido el Peter Tuckson. Así que si no ha salido el negro, de  fin del mundo nada. ¿Dónde quedan las profecías de Malaquias y Nostradamus? ¿Dónde todos los misterios e historias que me contaban y que recibía de niño con los ojos como platos, y la mente abierta? Se han quedado en historietas. Eso y todo lo demás. Ya lo sabía hace tiempo, pero no está de mas decirlo. Lo siento pero de esta no se arregla el mundo con la catarsis anunciada. Me temo que lo tendremos que hacer nosotros mismos sin esperar al Apocalipsis.

2013-03-01

OBSOLESCENCIA PROGRAMADA

La sociedad de consumo para seguir funcionando tiene que fabricar o idear constantemente bienes o servicios y venderlos. Pero si los productos no se estropearan nunca, el sistema no serviría a los propósitos de los fabricantes y comerciantes, es decir, de quienes manejan el mundo.

Para que este sistema ficticio siga viento en popa se ha inventado la llamada obsolescencia programada que consiste, ni más ni menos, en fabricar los objetos para que no duren siempre sino que tengan fecha de caducidad, como los yogures. Dejan de funcionar o se vuelven inservibles tras un periodo calculado previamente. Un electrodoméstico, un vehículo o un bolígrafo por ejemplo, si su fabricación se hiciera para durar, con un simple cuidado y mantenimiento podrían servirnos para toda la vida. Ejemplo paradigmático son las herramientas antiguas, las mantelerías o los vehículos que circulan por Cuba.

Ahora se emplea el usar y tirar. Se arregla lo imprescindible porque sale más barato reemplazar la pieza o todo el objeto. Añadido a esto el propio progreso de la industria con nuevos inventos o funcionalidades hace que lo que teníamos ya no sirva ni se pueda adaptar. Todo esto forma parte de una estrategia encaminada a la demanda constante de bienes y servicios. Se dice incluso que el avance tecnológico va mas rápido que lo que el mercado puede absorber y que se están vendiendo cosas que ya están obsoletas con el objetivo de aligerar estocajes y poder vender ahora y luego. El sistema produce un consumo compulsivo y despilfarrador que arrasa con el medio ambiente y con cuanto se pone por delante.

Recientemente un electrodoméstico mío empezó a fallar y tuve que llamar al técnico de la casa. El precio del cambio de una pieza era lo suficientemente caro como para plantearte el cambio total. Pero el problema no era ese ya que eso es una simple toma de decisión. O cambias la pieza de un aparato con varios años a un precio elevado o cambias el aparato entero por uno nuevo.

 El problema vino a la hora de anotar el teléfono del servicio técnico en mi móvil. Mi lavaplatos podía haber tenido un nombre más convencional como Fagor, Bosch o Westinghouse, pero tenía que llamarse CANDY. ¿Cómo voy a anotar en mi agenda CANDY seguido de un número novecientos? No se, me vi dando muchas explicaciones. Que Candy no es una persona; que es un servicio de reparación, no de otro tipo. ¿Cómo se puede llamar un electrodoméstico Candy o Cindy o Cyntia sin que te entre cierto rubor?

Estuve ideando nombres breves fuera de toda sospecha sin conseguirlo, así que recurrí al viejo truco de la anotación en papel sin referencia nominativa alguna.

2013-02-22

DIMISION PAPAL

ADVERTENCIA: El contenido de esta entrada tiene una carga satírica e irreverente acerca de una dimisión, por lo que si alguien intuye que se va a incomodar, mejor que pulse escape ahora y no siga leyendo.

Voy a empezar por el final. Ahora que se abren las quinielas entre los papables, conozco con total certeza quién va a ser el sustituto de Benedicto XVI.

Cuando yo aun era un adepto incondicional de este grupo, allá cuando mi edad estrenó dos dígitos, y estas cosas las vivía con auténtico fervor, vi una película que se titulaba El Séptimo Sello y me hablaron de las profecías de Malaquías y Nostradamus -nada menos- dos nombres que siempre han rondado por mi mente con un halo entre misterio, veneración y miedo. Tengo que reconocer el tremendo impacto que me causó. Debe ser el sello indeleble que estampan en los que caen en sus manos y que tanto cuesta borrar. Aquello que decían que imprime carácter. Hablaban todos del Apocalipsis, del fin del mundo y profetizaban acerca de los Papas que le quedaban a la cristiandad y de que el último se llamaría Pedro, como el primero, y que sería nada menos que el anticristo. Después de eso vendría el fin de la humanidad y el Juicio Final.  Así que siempre que ha sucedido un relevo en el papado me he acordado de todo esto, cada vez con más desinterés y total escepticismo, todo hay que decirlo.

En definitiva según mis cuentas ya ha llegado la hora. Por fin tanto tiempo esperando y solo queda el último Papa. Decía que sé quién será el sustituto. Se trata de  Peter Tukson, natural de Ghana. Lo tiene todo. Se llama Peter (Pedro), es de Ghana (o sea, gana, que fácil) y es negro (que es como me imagino a los antipapas). Así que ésta es mi apuesta. Si no sale este, todo era una farsa. Pero si sale, este verano nos quedamos sin vacaciones.

Al margen de todo esto, a mi todo de ver el cese en funciones del Papa me resulta muy extraño.  Dice que se va del cargo pero se queda en la empresa con alojamiento, manutención, atención personalizada, servicio a su cargo y sigue en el Consejo de Administración. Así, en principio, por analogía con casos similares de rabiosa actualidad, pudiera tratarse de un despido encubierto de la empresa que gerenciaba; un apartarle del cargo por no cumplir las expectativas que de él se esperaban. Lo que esconde su marcha voluntaria es un montaje con una excusa difícil de aceptar sin cuestionarla.

Tengo para mi que Ratzinger –no confundir con Mazinger Z- alias Benedicto XVI estaba meditando, que es como echarse una coscadita pero en guay, cuando, de pronto, le llegó un mensaje del Espíritu Santo, que es el portavoz de la cúpula de la pirámide de mando, que todos sabemos que está formada por tres personas distintas y un solo Dios verdadero, es decir, un tres en uno. Le debió sonar algo así como: “Estas despedido”.

Ratzinger en lugar de callárselo porque no se iba a enterar nadie, va y suelta que lo deja porque ha perdido fuerzas, lo que se puede traducir por bajo rendimiento en el trabajo. Y tiene razón en eso por no  haber lanzado puños fuera contra el mal como hacía Mazinger Z, para combatir la pederastia que tenía en su empresa/estado, por ejemplo. Entendieron mal aquel mensaje: “dejad que los niños se acerquen a mí”. ¡Uf!, qué mal suena esto en los tiempos que corren. En esta edificante actividad lo vemos a Benedicto en una de las instantáneas que muestro abajo.

Benedicto podría reclamar -de eso entiendo algo- que este despido es nulo de pleno derecho ya que carece de las formalidades necesarias. No se puede despedir verbalmente. Pero como está muy interesado en su retiro dorado, lo acepta con resignación cristiana, como un último servicio a la humanidad y se recluye en sus aposentos con esa malévola sonrisita y una cohorte de monjitas a su servicio.

Conclusión, ha hecho bien en dejarlo porque, además de no estar en condiciones, es un alienígena o un bicho muy peligroso como lo demuestran estas fotos bajadas de www.frikipedia.es 



    
                            

2013-02-08

COTILLEANDO EN EL BUS

Las rutinas cambian la percepción de las cosas. Si algo repites a menudo, es fácil que dejes de interesarte por los detalles. La ventaja de no hacer uso habitual de un medio de transporte colectivo, autobús, metro, etc., posibilita –por lo menos a mi me pasa- que cuando los usas te fijas más en quien viaja a tu lado. Es la novedad. Se ven cosas que, naturalmente, no pasan en tu coche. Las caras, los atuendos, la procedencia, las conversaciones en persona o por móvil, el constante trajín del personal.

Ejemplo palmario es la foto que puse en mi anterior entrada. Tal vez es que soy un poco aldeano, aunque muy viajado -eso sí- y me sorprendió. No solo era su atuendo, sino su conversación con otra paisana suya con la que también compartía su mal gusto a la vista de cómo había ataviado a su hija.

Un trayecto urbano escuchando una conversación ajena por el móvil es divertidísimo. Solo escuchas una parte –que por otra parte no te interesa nada- y tratas de intuir primero el motivo principal y luego los pormenores. Los hay quienes dan todo lujo de detalles y quienes te lo ponen difícil utilizando monosílabos. Y muchos, por lo general los más jóvenes, ni siquiera eso. Están absortos en su pantallita hablando por wasap o aparentando que lo hacen.

El otro día estuve observando la procedencia de los usuarios y me sorprendió la variedad. Sentado casi al final del autobús y de espaldas al conductor, me permitía observar las tres últimas filas y ver sus caras con relativo disimulo.

Enfrente, un poco ladeado, se sentaba quien di por llamar el peninsular. Era un tipo aburrido o cansado, o las dos cosas. Me lo imaginé desplazado de su entorno por motivos de trabajo.

Un poco más atrás estaba un subsahariano. Ya son ganas de poner un nombre rebuscado para que sea políticamente correcto. O sea, que era negro de África, lo digo sin ninguna connotación racista.

Al fondo, en los asientos más elevados venían ya de antes de que yo tomara asiento, una potente eslava –o de la zona- y una no menos fornida hispana aunque sin alcanzar su altura, o sea, pequeña. A pesar de sus diferencias de procedencia e idioma se entendían muy bien en un castellano que yo a duras penas podía seguir.

 Luego entró un padre con un niño en brazos. Era indio pero no hindú que a ambos conozco por aquello de ser yo muy viajado. Hicieron el viaje de pie, pero duraron poco.

Les sustituyeron una pareja joven de chinos, chico y chica. Se les distinguía por sus rasgos de chinos y porque hablaban chino. No distinguí si era mandarín o cantonés. Se situaron al lado de la puerta y estuvieron todo el trayecto hablando. En chino.

Justo enfrente venía sentada una hermosa mujer de mediana edad, morena, era claramente paisana mía y de quien podría dar muchos datos pero seguro que luego en casa me lo reprocha. Llegó nuestra parada y terminó la aventura.

¿Qué conclusión saco de todo esto? Siempre me gusta terminar con una, pero hoy no hay conclusión. Tal vez, eso sí, tanta variedad que hay hoy en día, poco a poco se irá mezclando  y dentro de mil años todos calvos. Y, claro, hablando en chino.


2013-02-05

VISTO POR AHÍ

Subió al autobús, se quitó el abrigo y se quedó de esta guisa. Si no es ropa interior es lo que más se le parece. Y eso que es en pleno invierno como se aprecia por la señora de al lado. No pude evitar usar mi cámara.



2013-01-21

JUSTICIA CON VENDA, BALANZA, ESPADA Y MAS

Sobre la Justicia se ha filosofado y teorizado como no podía ser de otra forma dada su importancia en nuestras vidas. La representan ciega como dando a entender que se administra sin mirar a quién, con una balanza y una espada.Pero estas cualidades se suelen interpretar en sentido inverso y se le pueden añadir muchos más atributos a la vista de los resultados. Cuando el refranero popular dice: que tengas pleitos y los ganes, es que algo no funciona bien. Es como cuando vas al casino, siempre pierdes.  

La realidad dista mucho de la teoría. El otro día tuve la curiosidad de recopilar de un solo periódico todas las noticias que se daban referentes a esta materia de Leyes, Justicia y Tribunales. Lo hice sin discriminar. Recalco lo de todas, en un periódico, Diario de Noticias y en el mismo día, el 10 de enero.

El Tribunal Supremo de Venezuela dice que Chávez podrá jurar el cargo cuando quiera. ¡Más vale que la Constitución marca plazos!

Berlusconi dice que las juezas que han tramitado su divorcio son comunistas y feministas. Se queda tan ancho y la fiscalía no interviene.

Después de 20 años se ha llegado a un acuerdo (devolver la pasta) entre Fiscalía y el partido catalán UDC por su financiación irregular. Sin cárceles, sin condenas, sin dimisiones. Parece más un préstamo que un delito.

Carromero, líder de las juventudes del PP, condenado en Cuba a 4 años por conducción temeraria y sin carné con resultado de 2 muertos, es trasladado a España y le conceden el tercer grado. En cárceles extranjeras hay más de mil españoles por los que no se mueve un dedo.

El Gobierno Foral Navarro ignora las Leyes del Parlamento por considerarlas inviables. ¿No es el Parlamento un Órgano soberano?

Nuevo varapalo de Comptos (órgano fiscalizador de Navarra) a la gestión de UPN en el municipio de Egüés por incumplimientos en la normativa de contratación. ¿Cuántos van?

El Gobierno español desoye la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre la ilegalidad de la llamada Doctrina Parot. Puede más la venganza que le vergüenza.

La insistencia de una australiana y su abogado evitan que una lesión durante el chupinazo de los sanfermines de hace tres años deje de investigarse y se archive la causa, consiguiendo esclarecer los hechos. Con lo fácil que era tirar de videocámaras como lo hacen cuando la ocasión es por otros motivos.

Piden entre cinco y siete años de prisión en la Audiencia Nacional por un tartazo a Barcina. En Europa esta acción supone, como mucho, una multa.

La Fiscalía investigará al Banco de España sobre una denuncia de los propios inspectores porque ante sus informes de indicios de delito, lo habitual por parte de altas instancias era mirar para otro lado.

Robert Levinson, ex agente del FBI y desaparecido en Irán en 2007, está retenido en Guantánamo según denuncia su esposa. Aunque en esta noticia veo un punto de montaje, Guantánamo es para la Justicia lo que el limbo para los cristianos. No hay juicios ni condenas pero sí penas y torturas. No están ni en un sitio ni en otro pero los años pasan.

El juez de la Audiencia Nacional Javier Gómez Bermúdez llama a declarar por un delito contra la corona a una presentadora de TV3 y a un escritor por una parodia sobre el Rey de España. La imagen de este individuo no se lava con denuncias sino con una vida ejemplar, y el mejor ejemplo sería dimitir y pedir perdón empezando por su designación a dedo por un dictador.    

El resultado es desolador y alarmante. Si algo abunda en el mundo, como una macabra ironía, es la injusticia. Los epítetos con que gustan adornarla como ecuanimidad, equidad, imparcialidad, probidad, rectitud, neutralidad, honestidad, objetividad, resultan un auténtico insulto para los que a ella acuden con la ilusión -de ilusos- de esperar eso mismo de ella y se torna en discriminatoria, desproporcionada, lenta, tramposa, vengativa y ahora, además, de pago.

2013-01-02

2013


URTE BERRI ON
FELIZ AÑO NUEVO
BONNE ANNEÉ
HAPPY NEW YEAR
FELICE ANNO NUOVO
FELIZ ANO NOVO
EIN GUTES NEUES JAHR
FELIX SIT ANNUS NOVUS
BON ANY
GELÜKKIG MYJAAR
BLIADNNA MHATH UR
GODT MYTTÀR
BLOAVEZH MAT
GOTT NYTT ÁR
BOLDOG ÚJ ÉVET
^STASTAÝ NOVÝ ROK
DEWENATI
NAVE SAAL DEEYAN VADHAIYAAN
ASGWAS AMEGAS
AAM SAIID
WINTOM TIEBEEN




2012-12-17

LA FELICIDAD Y EL PLACER

Tuve un profesor de filosofía bastante enrollado a quien le entusiasmaban los griegos –los clásicos, la democracia, la filosofía- y especialmente le gustaban dos vocablos: ataraxia y apaceia. Supongo que no era por su melodía al pronunciarlos, aunque los repetía a menudo con una sonrisa en los labios, con deleite, como transfigurándose, sino por su hondo sentido filosófico.

Por entrar en materia la ataraxia y la apaceia son, grosso modo, una disposición de ánimo mediante la disminución e intensidad de las pasiones, un estado impasible, no afectado por nada, para alcanzar el equilibrio. Ambas nos dan una idea de lo abundantemente que filosofaban los griegos –actualmente no les queda tiempo para ello- y la manera que consideraban idónea para alcanzar la felicidad, que es en definitiva la aspiración de todo bicho pensante. Una idea parecida tiene tanto el hinduismo, el budismo o el cristianismo del misticismo como perfección y conocimiento. 

Yo no pretendo profundizar en la materia, porque estoy en total desacuerdo con el método de prescindir del placer corporal para alcanzar la felicidad. Me va más el hedonismo que reivindica el placer puro como bien supremo. Aunque placer no es sinónimo de felicidad, por algo se empieza y se le parece bastante. Se dice que el placer es el sustituto pobre del amor, pero lo uno no quita lo otro. Además ¿qué es lo primero sin lo segundo? También se ha filosofado abundantemente -incluidos los griegos clásicos- sobre el placer, del que se ha dicho que, junto con la pena, son los dos únicos resortes que mueven el mundo. O sea, que no voy a hablar de filosofía sino de fisiología

Me interesa más todo aquello que nuestra naturaleza necesita y nos lo demanda recompensándonos con el inmenso placer que se obtiene de darle gusto. Son los placeres que nos los da nuestro cuerpo y nuestra mente ¿No empieza la felicidad por poder regalarnos todo aquello que se puede percibir por los sentidos? Tan modesto como un masaje o una caricia. Tan necesarias como el abrigo ante el frío y el sueño ante el cansancio. El gusto en el comer y beber. Y lo que se puede considerar el plato fuerte del placer, el sexo. Hay un placer que quienes lo han experimentado dicen que es inmenso y del que, me temo, jamás podré disfrutarlo yo. Me refiero a engendrar una criatura, parirla y amamantarla.

En otro nivel algo menos corporal y más espiritual, podemos deleitarnos con una música, un paisaje, un aroma, un relato, una imagen o una peli. O el placer de pensar del que hablaba en otro post. Placeres son también el de la ayuda desinteresada, la realización de tu vocación, los logros físicos o hacer lo que la gente dice que no puedes hacer. Debe ser también el poder, pues muchos desean alcanzarlo y pocos lo dejan. Por último, algunos gozan en su comparación con los otros y hay quienes lo alcanzan con el dolor.

La naturaleza es sabia. O interesada por un simple instinto de supervivencia. Nos dice lo qué necesitamos y nos recompensa si lo hacemos. Porque me temo que si no hubiera gozo en estas cosas, hace tiempo que no existiríamos.

Quiero reivindicar estos pequeños o grandes placeres que tenemos a nuestra disposición todos los días y si queremos, sin salir de casa. Desde el punto de la mañana hasta que nos acostamos y más. Y, excluyendo el papeo, casi todo gratis. Con lo dura que se nos está poniendo la vida, tal vez no nos quede otra que refugiarnos en ellos, porque para filosofar o dedicarse a la vida contemplativa hoy en día hay que tener posibles. Y, definitivamente, no me seduce la idea que nos han vendido de mortificar el cuerpo para salvar el alma.