19/8/19

69, UN NÚMERO CON HISTORIA

SEXO DROGAS Y ROCK AND ROLL. Y PAZ añado yo. Lo dicen las crónicas. Los hippies lo tomaron, más que como un eslogan, como un único mandamiento de una juventud rebelde. Lo que fue una catarsis colectiva se ha quedado para la posteridad como una manera de entender la vida. El manual del perfecto rockero.

El año 1969 comenzó un miércoles, lo cual no tiene mayor trascendencia, pero ese año que nació tan anodino aparentemente,  marcó una impronta en el devenir de la sociedad. El 69 ya venía marcando tendencia desde que el Kamasutra lo incluyera y resulta ser, si no el más practicado, el más conocido. La excusa por la que lo traigo aquí es por los cincuenta años que han pasado Un aniversario lo suficientemente redondo como para recordar.

Ocurrieron muchos acontecimientos que cambiaron definitivamente la forma de ser y de entender el mundo y las relaciones. Muchos inconexos, otros consecuencia lógica de un modelo acabado. Armstrong, Aldrin y Colins fueron a la Luna. Se protestaba por la guerra de Vietnam. Por contra Charles Manson (no confundir con Marilyn Manson que nació ese año) y su panda de iluminados asesinaban a Sharon Tate y seis amigos más en una macabra orgía de locura y sangre. Los movimientos de lucha armada proliferaban por todo el mundo. Panteras Negras de EE.UU, el Congreso Nacional Africano, Brigadas Rojas italianas, Banda Maader Meinhof de Alemania, Ejército Republicano Irlandés, Organización para la Liberación de Palestina, Euskadi Ta Askatasuna en Euskalherria, infinidad de Frentes de Liberación Nacional repartidos por todo el mundo: Europa, África, América desde el sur a Canadá, Japón y Asia. Unos tuvieron más éxito que otros y gozaron de irregular aceptación popular. Parece una paradoja, pero es un llamativo contraste que paralelamente a estos grupos, se desarrolló el movimiento Hippie que promulgaba paz y amor: «Haz el amor y no la guerra» fue consigna muy celebrada.

 Un potente movimiento contracultural sacudió Europa y América. Ese año Los Beatles dieron su último concierto en público en la azotea de su estudio y lanzaron el disco Abbey Road con la ya mítica foto en el paso de cebra homónimo que fue portada. Se celebró el memorable concierto de  Woodstock considerado el mejor festival de la historia y un símbolo de contracultura, pero que organizativamente fue un desastre, con Jimy Hendrix, The Who, Credence Clearwater Revival, Janis Joplin, Joan Baez, Santana, Joe Cocker, entre otros. Leed Zeppelin lanza su primer álbum. Mientras todo este movimiento rompedor tomaba las riendas de una forma de entender la vida que trascendía a lo musical.

El mundo estaba dirigido por gentes como: Leónidas Brézhnev, Richard Nixon, George Pompidou que ese año tomaba el relevo de Charles de Gaulle, Willy Brandt, Gadafi, Golda Meir, Yaser Arafat y, cómo no, Francisco Franco. España iba por libre. Este año de marras designaría como sucesor de su dictadura a Juan Carlos en calidad de Rey de España por la gracia de Dios. En consonancia con una sociedad de represión y misa, el título que trae causa a este post lo interpretaban de manera entre rancia y mojigata como «Naipes, mujeres y vino, mal camino».

Los «Made in China» no eran siquiera un proyecto. Mao Tse Tung (Mao Zedong para los amigos) ya no era el dirigente del gobierno apartado por Deng Xiaoping, aunque mantuvo su liderazgo ideológico. En este año 1969 el Partido Comunista da por concluida su Revolución Cultural. Entre tanto, en occidente se recaudaba dinero para los chinitos con una hucha con forma de cara de chino. Ahora, con esas limosnas, parece que administradas con tino y visión de futuro, han prosperado hasta el punto de comprar deuda de muchos países y convertirse en segunda potencia mundial. Pero esa es otra historia.

Estos años fueron muy prolíficos en la creación de estados en un proceso de descolonización, fundamentalmente en África. En 1969, España se retira de Ifni como anteriormente lo había hecho de infinidad de países, el último el Sahara en 1976 de forma ignominiosa. Lo cual demuestra que España no es Una Grande y Libre, que la indisolubilidad de la nación no es un dogma y que el sol se pone más a menudo en su solar. Y no pasa nada si esto ocurre. Que siga el proceso en PAZ.



13/7/19

LA CELEBRACIÓN DEL TRIUNFO


Cada vez que hay elecciones lo habitual es que todos lo celebren, sea cual sea su resultado. Incluso los que han salido peor parados retuercen la realidad para encontrar o inventarse lo que les favorece. Pero aquellos que han recibido más votos lo celebran como si hubieran ganado algo, como si se tratara de un triunfo en la «Chanpions Lege». Se abrazan, chocan sus copas de champan, hacen declaraciones a los medios de comunicación y salen a la calle con banderas y bocinas.

 

Este es el engaño de los partidos políticos. Realmente ¿qué han ganado? Lo que realizan es un servicio a la ciudadanía, quien les ha prestado su confianza para que hagan un trabajo. Han conseguido una posición que les permitirá trabajar por la comunidad haciendo algo digno de celebración cuando termine el mandato. No antes ya que, hasta ese momento, no han hecho nada. Si se supone que la pretensión de todos es el bien común no hay nada que celebrar a priori.

 

¿No deberían celebrarlo al final de la legislatura solo en el caso de que hayan cumplido sus promesas electorales? Se celebra si ganas un premio de lotería, si encuentras un trabajo que te permitirá planificar tu futuro. Nadie celebra que se va a presentar a unas oposiciones o va a iniciar una carrera, da igual si es universitaria o deportiva. No me imagino a nadie en la línea de salida celebrándolo, sino cuando ha terminado y sus objetivos se han cumplido. Nadie cobra su salario el día en que firma el contrato de trabajo sino a final de mes después de realizar la tarea encomendada. Quizás lo único que se podría celebrar es si has quitado del poder a un rival corrupto o que lo haya hecho rematadamente mal, argumento que puede valer en algunos casos, pero no en todos porque, también aquí, las entendederas suelen depender del color de cada quisque.

 

Así que estas celebraciones son una desvergüenza. Lo paradójico es que lo disfrazan de manera rimbombante como la fiesta de la democracia. Lo siento, pero huele fatal. Son el anuncio de que algo va a salir mal y eso tiene que ver con el dinero, con los contratos y las subvenciones. A más celebración, más negocio del sucio.




18/6/19

TIERRA DE DIVERSIDAD


Lo bueno que tiene nacer en un lugar —da igual cuál sea este— es que crea un vínculo vital, de pertenencia. Ese sitio es como tu segundo útero. Podrás cambiar de residencia, de relaciones personales o sociales, adaptarte y amar ese nuevo mundo pero, como dice Humphey Bogart en Casablanca: «Siempre quedará París». París es nuestro pequeño mundo, lo más íntimo y querido, aquello que siempre se añora pero donde puede que jamás se vuelva.

Yo estoy satisfecho con el lugar en el que la naturaleza o el azar me han puesto. También he tenido condiciones de vida que me han permitido mantenerme en el mismo lugar en el que nací, así que no he tenido problemas de readaptación. Por desgracia me queda toda una vida, o dos, para conocer más profundamente mi entorno y muchas más vidas para el resto. De momento me conformo con repartir mi curiosidad en conocer someramente lo próximo y lo lejano.

Una parte de lo próximo —tan próximo de mi hogar como que en una hora más o menos puedo llegar a ellos— son los que aparecen en las fotos que publico en este blog y que se pueden ver pinchando aquí  o en la pestaña superior Imágenes. Un eslogan publicitario de esta zona (muy originales no han sido pues lo utilizan en más lugares) es: «Tierra de diversidad». Ciertamente diversa es y yo me he recreado haciendo este colage con una selección no muy exhaustiva. Diferentes y variados como los que podríamos seleccionar de muchos otros países, pero que hacen que agradezca la variedad que pone a mi alcance la naturaleza o el gusto de sus habitantes.   

1/6/19

LA VENTANA INDISCRETA


Alfred Hitchcock dirigió esta genial película de intriga en 1954 con los actores James Stewardt y Grace Kelly. Se desarrolla el film enteramente en un patio de vecinos donde el protagonista, desde su ventana, cree haber visto un crimen en un piso de enfrente.

El 3 de julio de 2018 publiqué en este blog una entrada titulada «Mi vecina trajina» que se puede leer pinchando aquí. En ella narraba la abundancia de ropa que constantemente había tendida en una ventana enfrente a la mía. Haciendo un paralelismo entre la película y la ventana de mi patio objeto de esa entrada, me ha dado pie a la especulación y he dado rienda suelta la imaginación. Es el juego que da el vecindario entre lo poco que veo y oigo —más por falta de interés— cuando levanto la vista del ordenador que tengo a pie de ventana y que me ocupa para escribir esta y otras tonterías.

Antes y ahora sigue habiendo constantemente mucha y variada ropa tendida como lo atestiguaba la foto que también publiqué aquí el día 3 de julio de 2018. La novedad es que ahora jamás se corren los visillos, no se abre la ventana ni se levanta la persiana. La ropa se tiende mediante cuerda corrida desde las dos ventanas que flanquean la que es objeto de mi intriga.

Las posibilidades son múltiples como variadas las elucubraciones del fisgón. Una casa, una habitación, hay que orearla de vez en cuando, así que, si no se hace, partimos de que no es normal, algo extraño ocurre. Descartado el asesinato porque eso solo ocurre en las pelis como en la del título de esta entrada, he seleccionado un ramillete de las opciones más plausibles —no se me ocurre ninguna buena— como todas estas: Que tengan un enfermo que requiera condiciones de luz y temperatura muy cuidadas. Que sea lo que se denomina un piso patera, donde permanentemente se duerme a turnos. Que hayan montado un cultivo clandestino de plantas. Que sea el escondite de una banda de maleantes. Que dediquen la habitación al ejercicio de actividades digamos de cama mediante contraprestación económica que requieran evitar miradas indiscretas. He descartado la fácil. Sería simplemente la rotura de la persiana, ya que llevan un tiempo demasiado largo como para que alguien no se haya animado a arreglarla.

No quisiera haber caído en el cotilleo y menos en la denuncia. Creo que cada cual, de puertas adentro, tiene un amplísimo margen de libertad para hacer lo que le venga en gana. Simplemente ha sido un lapsus, un divertimento al levantar la vista de la pantalla de mi ordenador y ver lo de todos los días. Supongo que quienes viven detrás de esa persiana es gente maravillosa y honrada. Como los demás vecinos de patio, vamos. También deseo que sigan durante mucho tiempo lavando y tendiendo la ropa con el mismo esmero y dedicación y que hagan lo que tengan a bien disponer, siempre que no sea descuartizar personas como en la película.


8/5/19

MALDITA CLASE MEDIA

Dicho así parece un insulto, pero el título es más bien es un reclamo llamativo. 

El término de clase media es hoy lo suficientemente difuso como para que no podamos marcar sus límites. El poder adquisitivo no lo explica todo. Todo el mundo, antes de la crisis, tenía un concepto claro de qué era la clase media. Sabíamos que había clase alta, media y baja y qué estratos sociales pertenecían a cada una. La clase media es la que tiene un trabajo fijo holgadamente remunerado. Un grupo de acomodados. Gente que cree que tiene resuelto su futuro y no le interesa que haya otro modelo social que desconoce. Le aterra lo desconocido porque piensa que cualquier cambio le perjudicará.


También estaba antes, y sigue estándolo ahora, el funcionariado a quienes, siendo el prototipo de clase media, hay que echarles de comer aparte. Una especie de niño consentido que goza de las atenciones de los dirigentes. Otro subgénero que, junto con esos, forman un tándem imprescindible para el mantenimiento de su respectivo estatus y del sistema eufemísticamente llamado de economía de mercado, pero que no es más que capitalismo puro y duro.


El resto eran, éramos, simplemente trabajadores. La crisis ha hecho que vayamos redefiniendo conceptos o, más exactamente, que vayamos resituando a unos y otros. Tener un trabajo fijo te permite planificar tus gastos. Qué cantidad puedo dedicar al ocio y qué al ahorro. Eso da una tranquilidad que no tiene quien no tiene trabajo permanente y tiene que andar a salto mata con contratos temporales cada vez más cortos y cada vez más precarios. Hay mucho interés en cambiar el paradigma y sembrar la idea de que las clases desaparecieron en este siglo. Suena más a desmovilización. Si la clase trabajadora no lucha queda el camino libre para imponer modelos precarios.


Nada es eterno y, en cuestión económica, cada vez menos, especialmente para quienes no forman parte de la élite que puede tomar decisiones. Los trabajos para toda la vida van siendo residuales. Las dinámicas que imperan son las de la movilidad que, por definición, todo lo que se mueve, no es estable. Te despiertas un día y te encuentras con que en tu empresa ha aplicado un ERE, la llamada desregulación o, más exactamente, un Expediente de Regulación de Empleo. Lo único que sabes seguro es que regulará el salario a la baja o irás  directamente el paro. Hoy, en un titular de la prensa, un trabajador afectado por esta realidad se quejaba: «Te cambia la vida en un momento». La empresa ha dejado de invertir y se ha ido a otro país. Consecuencia, has pasado de ser clase media a nada y, cuando llegas a esa situación, no tienes contra quién revelarte. Tu jefe seguramente es un “Fondo de Inversión” al que es muy fácil que pertenezcas tú con algunos ahorrillos que tenías en el banco y que te recomendaron invertir porque era lo mejor del mercado. Además, ya no sabes cómo protestar. Hace tiempo se perdió la capacidad de lucha. Cuando hace algunos años se planteaba un conflicto, se hacía en grupo, tanto los que tenían el problema como los demás solidariamente.


Hoy no existe el nosotros sino el yo y contra quien habría que luchar es contra quienes hasta hace poco eran tus iguales, los de tu clase que, en realidad, jamás han sido tus compañeros sino tus enemigos. La tragedia de la clase media es que no existe como un grupo compacto con intereses comunes. En estas condiciones tan desfavorables de lucha no hay nada que hacer. Cuando no tienes con quién protestar y no sabes cómo hacerlo es fácil que termines aceptando como natural lo que te pasa y lo que te pasa es que cada día tienes menos derechos y más dificultades para salir adelante.


A la clase obrera, que tradicionalmente ha tenido menos poder, se le ha despojado de todo cuanto tiene. Primero se le hizo creer que había alcanzado un estatus superior y, con ello, se le olvidó su espíritu de lucha. Habrá que ver hasta dónde es capaz de aguantar la clase media la pérdida de un poder adquisitivo cada vez más agobiante y que poco a poco igualará en la pobreza y la precariedad a la anterior.


Aunque puede parecer que mi pretensión era denigrar a la clase media, creo que todos deberíamos pertenecer a ella. No me quejo de la clase en sí, sino de su comportamiento que permite que existan desigualdades abisales.



8/4/19

MEMORIA, RECUERDO Y OLVIDO


Olvidar es un ejercicio de higiene mental. El olvido alivia. Es bueno dejar espacio, limpiar. Cuando se llega a cierta edad, se va olvidando. Supongo que es la propia naturaleza la que se encarga de ello porque necesitará ese sitio para otros menesteres o, simplemente, se trata de que el cerebro es un órgano que se va deteriorando, ya no se puede reparar y va perdiendo eficacia en sus funciones.

 

Parece que la memoria es como las cebollas. Los recuerdos van en capas que se van desprendiendo pero, al contrario que las cebollas se desprenden de sus capas más antiguas, curiosamente son las vivencias primeras las que se mantienen como el núcleo consistente y se pierden las capas exteriores recién adquiridas, las que no han conseguido arraigar. Supongo que también se borran las situaciones de la vida duras y difíciles, no tanto el recuerdo como el sufrimiento padecido. Puede ser un mecanismo de defensa para la subsistencia. Recordar las vivencias buenas y olvidar las malas, es un magnífico recurso para una buena higiene mental que nos protege contra la locura o el odio.

 

Pero hay cosas que jamás se deben olvidar, especialmente las afrentas colectivas. Una colectividad no puede olvidar el ultraje, porque olvidarlo será exponerse a sufrirlo nuevamente. La sociedad que olvida está condenada a repetir los mismos errores. Una sociedad democrática no puede ser una sociedad amnésica.

 

Han pasado ochenta y tres años de dolor, miedo y desprecio. Todavía estamos recogiendo con cuentagotas de las cunetas o de los montes los restos de quienes fueron vilmente asesinados por unos golpistas contra el gobierno legítimamente establecido. Esta acción de justicia humanitaria se realiza sin el apoyo de los varios gobiernos que han ido pasando que se proclaman demócratas, y con los impedimentos añadidos que dificultan llevarlo a cabo. ¿Cómo es admisible democrática, ética o moralmente que un Presidente de Gobierno se jacte públicamente de que en su mandato no ha destinado un solo euro para paliar esta injusticia?

 

No solo no han pedido perdón, sino que, en su arrogancia, dicen que los demás tienen que perdonar y hay que olvidar (lo suyo). Se trata de la dignidad de las personas individual y colectivamente. Decía el hijo de un fusilado: «El cura del pueblo le dijo a mi madre que mi padre estaba bien muerto por las ideas que tenía». Terminaba diciendo: siguen sin mirarnos a los ojos.

Yo aprendí que el tiempo no borra los pecados a nadie. Dice su cristianismo del que tanto alardean que para ello deben concurrir cinco premisas: examen de conciencia, dolor de los pecados, propósito de la enmienda, decir los pecados y cumplir la penitencia. Se traduce en: Verdad, Justicia y Reparación. Y eso no tiene fecha de caducidad.

 

Tres fotos ilustran este comentario. Las de arriba muestran el diferente tratamiento ante un mismo hecho: La de la izquierda es el desenterramiento de un asesinado anónimo rescatado del olvido con aportaciones voluntarias. La de la derecha es de los asesinos con nombre, apellidos y honores. Monumento erigido en memoria de los «caídos por Dios y por España». Como dice su frontispicio: «Navarra a sus muertos en la cruzada». Este se ha sufragado con la fuerza de la imposición con el dinero de Hacienda, que es de todos. La de abajo es el enterramiento digno de cuarenta y seis víctimas inocentes  asesinadas sin juicio en un lugar que no había frente de guerra. No han podido ser identificarlas, pero hace unos días se pudo honrar su memoria. Muestran una evidente diferencia. El armatoste está ahí restregándonos constantemente quién ganó la guerra mientras nos dicen que nos olvidemos de las cunetas, que dejemos las cosas como están en orden a la concordia. Maldita paz de las cunetas, maldita seudo-democracia, maldita hipocresía.

 

Las fotos se pueden ver pinchando aquí o en la pestaña superior IMÁGENES.

 

 



27/3/19

RELACIONES LABORALES

El mundo se ha convertido en un mercado de intercambio vertiginoso de mercancías, de personas y de humo. Producir rápido y consumir más rápido aún. Es el mercado de la especulación pura y dura.  En el ámbito laboral ya no existe el futuro seguro. Hay mucho interés en cambiar el paradigma y propalar la idea de que las clases sociales desaparecieron en este siglo. Suena más a desmovilización. Si la clase trabajadora no lucha queda el camino expedito para imponer modelos precarios.

 

El trabajo es movilidad sin derechos, una jornada que puede durar veinticuatro horas. Las reivindicaciones quedaron para los nostálgicos. Difícil de conciliar trabajo con vida privada. Es la ley de la selva. La competitividad hace que no existan compañeros de trabajo sino rivales —si no son quienes directamente te llevarán al patíbulo— con los que, no obstante, te tienes que llevar bien.

 


Como dijo Bertolt Brech son malos tiempos para la lírica.




12/3/19

LA OFENSA


En la sección de RELATOS BREVES publico uno de trescientas un palabras que presenté en la página Literautas. Las premisas eran que el título debía ser necesariamente “La ofensa” y que llevara las palabras “gorila”, “almacén” y “niebla”.
Se puede leer pinchando aquí o yendo directamente a la sección indicada.

4/2/19

CARNAVAL RURAL


En la sección de fotos de este blog —un tanto olvidada, es verdad— paso del otoño a carnavales. Del invierno ya he colgado alguna foto en otra ocasión, así que este año me abstengo.

No es mi intención hacer un repaso histórico, contar su procedencia, los detalles, ni nada parecido. Simplemente señalar lo heterogéneo de sus manifestaciones. Miles de formas diferentes de celebrarlos. Son tan dispares unos de otros en cuanto a vestimenta, modo de celebrarlos o implicación de la gente, que parece que no tienen nada que ver entre sí. Sin embargo todos comparten rasgos comunes. Colorido, música, disfraces más o menos grotescos o elegantes, extravagancia, desenfreno y excesos varios: especialmente en el comer, el beber y el sexo. Con seguridad son las fiestas más universales. Se celebra el tránsito entre el invierno y la primavera.

Yo, naturalmente, no desdeño carnavales como los de Venecia o Río, pero creo que tienen sabor más auténtico los carnavales rurales. Como el de la foto que anuncio al principio. Corresponde a un montaje del carnaval de Zubieta, población vasca, con un indudable sabor rural. Muy arraigado a las tradiciones ancestrales. Genuino e irrepetible.  Se puede ver pinchando aquí o en la pestaña superior IMÁGENES.




9/1/19

PENA DE MUERTE Y CADENA PERPETUA

Cuando ocurren muertes violentas —mujeres a manos de hombres o atentados fundamentalmente—, la sociedad clama indignada la aplicación de la pena de muerte o la cadena perpetua, revisable o no. Los políticos de la derecha —y de más allá— aprovechando el tirón, se prestan gustosos a aplicar tales medidas porque en su ADN anida la versión más rancia de lo que se ha llamado populismo, sistema político de moda al que nos están abocando, que consiste en atraerse a las clases populares con apelaciones emocionales y propuestas simplistas cargadas de demagogia y por tanto poco fundadas, ante problemas complejos.

Que un ser humano mate a otro es el acto más abominable que se puede hacer. Hay que decirlo sin paliativos. Pero esto no justifica que la sociedad responda de la misma manera y menos si la respuesta se viste de Justicia o, precisamente más, si se hace su nombre. Es disfrazar de Justicia lo que es simplemente venganza que pone al descubierto los más despreciables instintos animales de quienes lo reclaman. La Ley no se puede administrar a golpe de vísceras. El “ojo por ojo, diente por diente” es la ley de la selva en este caso.
Si se admite en un caso que consideramos el más vil, se puede ir ampliando la permisividad a cuantas más ocasiones y circunstancias queramos. Todo es empezar y ya han empezado, aunque en algunos sitios nunca han parado.

El gobierno que “ajusticia” a un reo, está ofreciendo al público una imagen de firmeza ante los fragrantes delitos cometidos pero, en realidad, es una muestra de su debilidad e impotencia en afrontar un problema. Está dándole la carnaza que le pide un vulgo adocenado porque sabe que es la forma de tenerlos entretenidos. Con una ejecución se evita ir al origen, a las causas y aportar soluciones no solo eficaces sino permanentes pero no soluciona nada.

No me olvido de quien ha sufrido la muerte violenta de un allegado. No es esto lo que critico. Nadie duda de que haya que respetarle en su indignación y acompañarle en el dolor. El dolor que puede sentir una persona ante la muerte repentina de un ser querido es inmenso y no creo que tenga nada que ver con el número de fallecidos en la misma acción. Tal vez la forma puede añadir más desconsuelo. Otra cosa es lo que percibe la sociedad en su conjunto de sentirse agredida por afinidad.

Está demostrado que ni la pena de muerte ni los muchos años de cárcel resultan un freno eficaz a la delincuencia. Esto es así porque el verdadero problema no es personal sino estructural. De cómo hemos conformado la sociedad en la desigualdad, en la envidia, en el orgullo y en la codicia.

 Así que tendremos que convencernos de una vez que el único método no es otro que la educación. En la familia, en la escuela y en los medios de difusión. Educar en valores y adoctrinar menos. Valores de grupo, de respeto, de generosidad, solidaridad, lealtad, honestidad, agradecimiento, honradez, empatía, sinceridad, amistad, laboriosidad… donde no haya ese abismo cultural y económico entre personas por la razón que sea. Pero eso requiere planificación y esfuerzo y, sobre todo, voluntad.


15/12/18

MENTIRA Y ENGAÑO



La definición académica acerca de la mentira la sitúa como expresión o manifestación contraria a lo que se sabese piensa o se siente. El catecismo de la Iglesia católica es más rotundo: “Mentir es decir lo contrario de la que se piensa con intención de engañar”. Para el islam sin duda, mentir no solo está prohibido sino que, además, es uno de los pecados mayores. “Apartaos de la mentira porque conduce al mal y este al infierno”, dice. Para el hinduismo mentir con intención de destruir la reputación de alguien es un pecado de la palabra. La mentira es el engaño y mentir siempre es engañar. Parece que no admiten matices. Lo de los judíos es un caso para preocuparse o para temblar. Ahí van unas perlas del Talmud: “Los judíos pueden usar mentiras para engañar a un gentil”. (Babha Kamma, 113 a). “Proclamamos que es lícito hacer uso de la mentira y del perjurio si se requiere condenar en un juicio a un no judío”. (Baba Kama, 113b). Para terminar de liarla en el budismo la mentira inclusive era perdonada.
Por eso, los budistas dicen: “La mentira también es un recurso”. Por lo tanto no es una cosa buena, pero no causa tanta mácula. Lo que realmente causa mácula es la falsedad. La mentira y la falsedad son dos cosas distintas. La mentira es algo libre; tanto la persona puede acreditar como no acreditar. Una persona puede responder en la cara de la otra: “Ud. está mintiendo”. La falsedad es el resultado concreto de la mentira. Decir mentiras a los otros, no es tan grave. De acuerdo con las circunstancias, se puede mentir. La mentira es algo vago.

Muchas veces un engaño no supone una mentira. Siempre la mentira va dirigida a otros. El engaño casi siempre es a otros, pero algunas puede ser a uno mismo. La mentira es directa. El engaño es más sutil. Incluso puede que no haya voluntariedad en ello o que nuestro subconsciente o nuestra cultura adquirida traduzca equivocadamente una realidad. La mentira es lo que mejor define al individuo, más que cuando uno se sincera.  En principio la aborrecemos pero a veces una mentira piadosa salva muchas situaciones difíciles de encarar. Te puede salvar a ti y hundir a otros. Mentimos para presentarnos ante los demás como lo que no somos. Para mejorar nuestra presencia y ocultar nuestras miserias. Miente quien se maquilla y quien adorna o engrandece sus virtudes y cualidades para gustar a los demás. En el fondo nos aterra no gustar y siempre estamos buscando la aprobación de los demás. Se miente en los perfiles de internet y en los currículos. Mentir es ocultar la realidad de forma parcial o total. Para mentir no hace falta hablar, basta con una actitud. La mentira es una estrategia común en las relaciones empresariales y está instalada entre la clase política, es su modus operandi, una de sus principales señas de identidad. El Código Penal sanciona a quien actúa de testigo y miente en juicio, pero el acusado puede mentir descaradamente aun probándose que aquello que dice es mentira. Entre los filósofos no se ponen de acuerdo. Platón dice que se puede, pero Aristóteles dice que en ningún caso.

Es cambiar la verdad, pero también ocultar parte de la verdad o exagerarla. Al mentiroso se le retira la confianza. La más perversa de las mentiras es la calumnia. Puede haber verdades que el receptor las interpreta como mentiras. O viceversa. Quien cree que está diciendo una mentira pensando que es verdad. Para mentir, en ocasiones, no hace falta hablar. Se puede fingir que eres rico para fardar o indigente para pedir. La casuística es abundante. Las que hacen daño y no ayudan a nadie; las que hacen daño y ayudan; las que no hacen daño y ayudan o protegen o salvan una vida; las que surgen por el mero placer de mentir; las dichas para complacer a los demás en un discurso. Hay mentiras humorísticas que no se consideran como tales. Mentiras son afirmaciones no probadas como las que acostumbran a soltar con total impunidad religiosos, esotéricos, nigromantes, magos, futurólogos, astrólogos y demás gente que vive de la mentira y el engaño. A nivel individual se miente en el amor y en la declaración de renta (el que pueda). A nivel social mienten los políticos, los periodistas, se miente descaradamente en los juicios.


Me pregunto si decirle a una mujer que es la más bella del mundo sabiendo que hay infinidad de mujeres más hermosas constituye mentira, engaño, ambas cosas o es una manifestación de afecto. Porque el amor no deja de ser la tapadera de nuestros intereses.



15/11/18

DE BROOKLYN A HARLEM


Nueve días parecen pocos para todo lo que se puede ver en una ciudad como Nueva York, pero no por ello me he perdido lugares memorables. Hemos pateado calles y barrios, desde la punta sur de Manhattan hasta más allá de Central Park. Desde el gueto, voluntario diría yo, del barrio judío de Brooklyn hasta Harlem pasando por Chinatown, Little Italy, el Soho, Chelsea o merodeando Wall Street en el Distrito Financiero. Hemos aprovechado al máximo el metro como una excelente opción para llegar lejos y pronto. Aprendes a moverte por sus estaciones, algunas sorprendentes como la Estación Central donde pareces la hormiguita que va de un lado a otro por las galerías. El autobús o el taxi son alternativas para viajar y ver, pero el intenso tráfico ralentiza la marcha. Un paseo en bici por Central Park o en el ferry por el rio Hudson a State Island para ver la Estatua de la Libertad son otras opciones de movilidad utilizadas.


Un paseo por el puente de Brooklyn o por la High Line, la misa góspel en Harlem, el Empire State o el partido del Madison Square Garden completan lo que los catálogos aconsejan no perderse. Todo esto y más es la visita turística. Podría ser un resumen de mi estancia en NY, pero como tengo la costumbre de escribir algo más elaborado, voy a seguir con la crónica aun aceptando esta condición de turista a la que nueve días te constriñe. En broma diría que el pino de Rockefeler Centrer no lo habían encendido porque ni siquiera estaba instalado. Un día me dijeron que pasó al lado Willam Dafoe, las Naciones Unidas estaban cerradas y los taxis no paraban aunque levantaras el brazo. Ya puestos, no he conocido las mansiones de Long Island ni el barrio del Bronx.

Me gusta ver algo más que una ciudad inmensa. He estado en la “Gran manzana”, sí, pero no la he visto por dentro, algo imposible si no te la abren, naturalmente en sentido metafórico porque, como luego comentaré, vaya que sí se ven sus entrañas. No he estado en las recepciones o eventos que se prodigan por doquier. No he hablado con el ejecutivo o el camarero sobre sus inquietudes o su futuro. Todo ha sido de una superficialidad inevitable que, insisto, tu condición de turista te marca. Por eso hablar de una ciudad en estas condiciones parece una frivolidad inaceptable.

Aun con todo no me resigno a comentar lo que me ha llamado la atención. Calificar la gastronomía neoyorkina  para una persona como yo que vive en un lugar privilegiado en esta materia, puede llevarme rápidamente a darle una baja calificación, máxime teniendo en cuenta la poca importancia que le dan los lugareños. Diría que, más que comer, se nutren. Hemos estado en restaurantes magníficos pero, la gente en general, lo hace mal. Muchos comen algo metido en una caja de cartón andando por la calle o, a lo sumo, sentados de mala manera en cualquier sitio. Con la misa góspel me llevé la gran decepción del viaje por pensar que iba a un concierto y no a una misa de dos horas con un interminable sermón. Times Square es tal vez la zona más concurrida y espectacular en anuncios y degradada en gente y masificación. Tal vez para otros en eso está su encanto.
Puedes encontrar un edificio magnífico que literalmente se pierde en las nubes y al lado una casa modesta de tres plantas, un solar donde intuyes habrá otra torre o un polígono industrial en funcionamiento. Este dinamismo genera mucho tráfico pesado. Así es normal encontrarte enormes tráileres cargados de mercancías por cualquiera de las grandes avenidas.

No puedo dejar de mencionar, siquiera sucintamente, otros aspectos que han acaparado mi atención. Algunos, estos sí, son las entrañas en sentido literal.  Los escapes de vapor por chimeneas en medio de las calzadas. Las trampillas que se abren en las aceras, con riesgo a tu integridad, por donde se meten las mercancías en los comercios. Los millones de toneladas de hierro enterrados para el metro, vías, puentes y edificios. La infinidad de locales, generalmente de la hostelería ubicados en los sótanos. Las interminables colas con controles para ir a eventos o lugares concurridos. Lo exquisitamente ordenado y ameno para subir al Empeire State Building. La suciedad y el ruido de las calles. Algo que no esperaba. La escasez de mendicidad por las calles, lo que denota que hay una eficaz labor de los Servicios Sociales, algo que contrasta con ciudades como Los Ángeles o San Francisco.


Terminando con las entrañas, lo más underground me parece el sistema de remuneración de los camareros que merece capítulo aparte. Práctica utilizada en todo USA. Que una propina se convierta en salario parece una humillación intolerable que convierte a un país en tercermundista. La remuneración por un trabajo no puede estar a expensas de la voluntad graciosa del cliente.

He visto que la gente se hacía muy cercana, amable y dispuesta a ayudar. De muchos colores, pero muy normal que va a su trabajo o a pasear. Quizás intuía bastante gente con trabajo pero con oficios poco cualificados y, por consiguiente, mal remunerados. También una clase acomodada y todo lo contrario. Chóferes con enormes coches que parecían tanques en espera del afortunado propietario.  

NY es una ciudad única, aunque supongo que todas lo son. Una ciudad dinámica, que se está regenerando constantemente. Vibrante, en incesante movimiento. Sorprendente, llena de vida y tremendamente diversa. NY es una ciudad que no duerme o, mejor, que está muy despierta.

11/11/18

El universo de los certámenes literarios


El mundo de los concursos literarios, certámenes, relatos, cuentos, narraciones, es inmenso. Tanto, que es inabarcable. El premio también diverso. Desde la simple mención hasta la dotación económica importante. Participar en ellos “es como rascar, todo es empezar”, porque se le coge gusto. Luego te das cuenta de que ese maravilloso relato que habías mandado “con muchas posibilidades”, no deja de ser uno más que pasará directamente a la papelera de quien hace el escrutinio. Entre tanto ha habido una idea a la que se la ha ido dando forma con investigación y trabajo, pero, sobre todo, ha habido ilusión, pasión, interés y satisfacción por el resultado. Mejorable como todo, desde luego. Diría que es una actividad enriquecedora y divertida, sobre todo para quienes no nos va la vida en ello y nuestras aspiraciones en este campo son modestas. 

Ayer de casualidad encontré uno de estos concursos organizado por Zendra e Iberdrola con ocasión del día de los muertos. También casualmente estaba ultimando un relato que cumplía las condiciones. Como quiera que se juntan la ocasión y el pecado, “en exclusiva primicia mundial” publico este relato en mi blog, ya que la publicación en Internet es requisito imprescindible para optar al premio. Se puede leer pinchando aquí o en la pestaña superior RELATOS BREVES.

23/10/18

DÉJATE LLEVAR

En la sección de Relatos Breves de este blog, publico un relato que presenté en el Taller de Literatura "Literautas" hace un tiempo. Las premisas para participar en esta propuesta era que debían aparecer las palabras Pasaporte, Horizonte y Laberinto, con una extensión que no superara las 750 palabras.

Se puede ver pinchando aquí o en la pestaña superior Relatos Breves.


1/10/18

OTOÑO

El árbol sabe que está llegando su ciclo.


Pasará un largo tiempo recogido en sí mismo, pero antes nos quiere regalar su transformación mutando el verde intenso por amarillos, rojos y ocres. Después se desnudará para dar cobijo con sus hojas caídas a quien del bosque lo necesite. Dará sustento a la tierra para que esta, en la primavera que viene, se lo devuelva gustosa.

No es sabiduría, pero comprende que su desnudez es un tránsito necesario para resurgir como cada año. Como lo hiciera el ave fénix.

En la sección Imágenes pongo una foto que ilustra este comentario. Se puede ver pinchando aquí.

14/9/18

EL COÑO INSUMISO


Willy Toledo es actor, productor de teatro y activista político comprometido en causas consideradas políticamente incorrectas que tienen que ver con la defensa de la libertad y en contra de las injusticias sociales o la vulneración de los derechos humanos en general. Ha escrito un libro titulado “Razones para la rebeldía” donde repasa su vida y las razones para su indignación. Está de actualidad por su detención al negarse a ir a declarar por supuesta dejación de los sentimientos religiosos.

Todo empezó cuando una jueza encausó a tres mujeres, con una petición de un año y tres meses de cárcel, por pasearse en manifestación el día uno de mayo con una enorme vagina de cartón piedra a la que llamaron «la procesión del coño insumiso». Wily, en la defensa de estas mujeres, le llevó a decir: «Yo me cago en Dios y me sobra mierda para cagarme en el dogma de la santidad y virginidad de la Virgen María. Este país es una vergüenza insoportable. Me puede el asco. Iros a la mierda. Viva el coño insumiso». Hombre, un poco durillo parece, pero de ahí a enchironarle va un trecho. Se mete contra un dogma que por definición viene a ser algo así como “yo te digo que esto es así y tú te lo tienes que creer sin rechistar o atente a las consecuencias”.

Hablando de coños, me pregunto qué coño tiene que ver la Justicia en todo esto a no ser que estemos en un Estado confesional y talibán. No creo que ni Dios ni la Virgen hayan dicho que están ofendidos por esas palabras y ni hayan instado a nadie a poner denuncias judiciales. Para estas cuestiones está el fuego eterno. ¿O es que los denunciantes no se fían de que funcione realmente ese castigo? Parece que vale la denuncia de cualquiera alegando vejación de los sentimientos religiosos para que te abran un juicio acusado de presunto delito contra esos sentimientos. ¿Dónde vienen recogidos esos sentimientos para que sepamos a qué atenernos? ¿Debemos conocer todo lo que dicen todas las religiones para no cometer falta? Parece tarea imposible y absurda. Dudo mucho de que todas digan lo mismo incluso en temas fundamentales. Así que estamos expuestos a cualquier cosa ya que los fundamentalistas proliferan. 

Hace tiempo publiqué en este blog una entrada sobre el tema de las religiones dando un extensísimo listado. Hay cientos contando congregaciones, sectas y sus derivados. Solo de tendencia cristiana encontré unas veinticinco. Otras tantas, con cientos de millones de seguidores entre islamistas, judíos, hindúes etc. Las hay que dan risa, otras miedo y otras no lo tengo claro. Se puede ver pinchando aquí. Que se pongan de acuerdo para que sepamos cual es la buena.

Como este conflicto se inició con la procesión de marras, termino con una foto que saqué en otra manifa del estilo convocada por la “Cofradía del Mismísimo Coño”, como se autodefinen en el estandarte, y que se puede ver  pinchando aquí.


6/8/18

LA REALIDAD TRANSFORMADA

Esta entrada no va de políticos que son quienes más arte tienen para tergiversar la realidad, sino, precisamente, de arte. Porque arte es tomar un fragmento de la realidad y congelarlo o resaltarlo sobre todo lo demás. Lo cual no deja de ser una abstracción o, si se quiere,  una manipulación que se convierte en transformación. Lo manipulado pasa a ser otro objeto distinto del original. Aquello que se dice, se escribe, se representa con gestos o formas, se pinta o fotografía, es la interpretación que ha hecho alguien de lo que ha visto o imaginado y que, para ello, ha empleado materiales, palabras, gestos o sonidos.


En la concepción clásica del arte, o mejor las artes, se consideraban estas a la arquitectura, escultura, teatro, pintura, literatura y música. Era un concepto más bien cerrado. A finales del siglo XX se retoca la lista y se añaden algunas: Escultura, Artes visuales (pintura y dibujo), música, Literatura (con poesía), Artes escénicas (teatro, danza, mimo, circo, cinematografía, fotografía, historieta).

Parece que la idea actual es expandir el concepto, por lo que se ha entrado en una indefinición abierta e interpretable, nada rígida, donde cada uno puede concebirla a su modo. No obstante existe el consenso de que tiene que haber creatividad basada en cualidades estéticas y expresivas, pero no son capaces los expertos y críticos en ponerse de acuerdo sobre la clasificación.

Ciertos críticos e historiadores consideran otras artes que se deben añadir a la lista, como gastronomía, perfumería, televisión, moda, publicidad, animación o videojuegos. (Fuente: Wikipedia). Todavía se puede ir más allá cuando se afirma que “todo lo que escupe el artista, es arte”. Esto es un todo vale. Se puede exponer una mierda y argumentarla con el concepto, con la reflexión que genera y bla, bla, bla.

Todas las innovaciones en cualquier materia han sido objeto de crítica y de rechazo por algunos sectores más aferrados a lo de siempre. Supongo que será porque es lo que dominan y les aterra el esfuerzo que supone lo desconocido. Centrándome en la fotografía, creo que es el campo donde más detractores de la manipulación tiene y no entiendo por qué. A fin de cuentas es la misma manipulación de la que participan todas las artes. En el momento en que congelas una realidad ya estás transformándola. Todo es dinámico, cambiante. Los puristas dicen que una foto es una interpretación, una obra de arte. Si admitimos que un paisaje pueda ser pintado o se pueda hacer de él una litografía, técnicas que conllevan mucho trabajo, interpretación y transformación de la realidad, lo mismo debemos admitir para la fotografía.


 

Este es un campo que desde el inicio es tecnología pura pues con ella se inventó y esa tecnología cada vez abre más las posibilidades de crear y de innovar. Cada uno hace lo que su inspiración le dice. Antes de sacar la foto cuando prepara los parámetros de la cámara, añade filtros, flases, pone más o menos velocidad a la  apertura del diafragma, le añade trepidación, se decide por el blanco y negro, etc. Después sigue trabajando en el estudio o en el ordenador. Todas las fotografías que vemos en revistas y publicaciones han pasado la criba del photoshop o similares. Especialmente para la publicación de imágenes en web resulta fundamental llevar a cabo un proceso de edición que no deja de ser manipulación. Es decir, no vale con la imagen que hemos tomado con la cámara. O al menos no es nada recomendable hacerlo.

No se puede poner puertas a la creación. El resultado podrá gustar o no dependiendo del criterio subjetivo de cada receptor. Como digo más arriba, lo menos que se debe pedir para llamarlo arte es que haya creatividad basada en cualidades estéticas y expresivas. Aunque, tal vez, esto devalúe el concepto. He llegado a la conclusión de que, ya que todo vale, lo mejor es guiarse por el criterio de cada cual. Me gusta/no me gusta. Sin miedo de pasar por un analfabeto en la materia y eso es lo importante.


 Yo, acogiéndome a lo dicho en el anterior párrafo y con la temática de “fotografía”, pongo en la sección Imágenes una composición de nueve instantáneas que he tomado y la mayoría he manipulado profusamente mediante photoshop. Se puede ver pinchando aquí.





15/7/18

SANFERMINES, MITOS, LEYENDAS, TRADICIONES Y ALGUNA VERDAD

A los pamploneses y también a los navarros y vascos en general, les encantan las tradiciones. Se dice que si algo se repite tres veces, se convierte en tradición. Así pasa que, en cuestión de fiestas, se cuelan mentiras de calibre grueso y se aceptan con una candidez que no se ve para otras cuestiones. Buenos son cuando se les intenta colar gato por liebre.

Por entrar en materia, empiezo con la más gorda: el Santo. El tal Fermín no existió. Se ha ido tejiendo una leyenda en torno a su nacimiento y martirio a partir del siglo XVI. Pamplona tenía sus ferias de ganaderos y mercaderes en junio y octubre. Corría la pasta y lo celebraban. La Iglesia, muy amiga de meter su impronta religiosa a lo pagano y santificarlo todo, se trajo de Amiens (Francia) la leyenda de un individuo a quien supuestamente habían decapitado en el siglo III, pero de quien jamás se había tenido noticia hasta siglos más tarde. Así que ya tenemos un santo que jamás ha pisado ni Pompaelo (Pamplona-Iruña), ni Amiens, ni ningún otro sitio. A partir de ahí se le crea una familia y todo eso. Ya tenemos el mito. Milagros no se le conoce, pero seguro que, si se empeñan, los encuentran.
En contra de la creencia general, San Fermín no es patrono de Pamplona. El patrono es San Saturnino. Aquí nuevamente la Iglesia nombrando patronos a diestro y siniestro..

La canción y el imaginario colectivo es que S.F. era moreno de tez. El “santo morenico” le llaman cariñosamente. Ese color se le fue poniendo a la figura a base del humo de las velas que le ponían al pie. Algo muy habitual en la iconografía (lo de las velas y lo de la toma de color). Ahora cualquiera se atreve a lavarle la cara. No tendría parangón ni con el ecce homo de Borja o el reciente San Jorge de Estella.

Atribuyen el color rojo del característico pañuelo que se anuda al cuello a la sangre derramada cuando decapitaron al santo. Esto es directamente una burda tergiversación. Además, aunque mayoritarios, no todos lucen color rojo. Hay verdes, azules y a cuadros -cada vez más numerosos- como llevaban los caseros. Su función primigenia era quitar el sudor. Ahora es el principal distintivo de la fiesta.

Cuando en el encierro alguien se libra de que le pille el toro, dicen que ha sido gracias al capotillo de S.F. Dejar semejante responsabilidad al albur de lo que se le ocurra a alguien, haya o no existido, parece una osadía o una temeridad. A quien le pilla el toro, le pilla. Todos los años hay montones de heridos que, salvo los que por su imprudencia se lo ha buscado, no merecían tal suerte.
El número de corredores autóctonos es claramente minoritario y va disminuyendo. No es un rito iniciático por el que tienen que pasar todos los lugareños. Si pensamos en la paridad de género, no creo que llegue nunca. Hace años no se permitía correr a las mujeres. Ahora no hay discriminación, pero no se animan a correr. El encierro es un riesgo fundamentalmente porque hay factores que uno no puede controlar y no son precisamente los toros. Son quienes corren delante o al lado o permanecen estáticos con desconocimiento total de lo más básico. De todas formas, si quieres adrenalina, ahí tendrás a tope y las sensaciones posteriores son indescriptibles.

El atuendo es fundamentalmente blanco y, como complemento, el rojo. Originalmente se calzaban alpargatas de esparto, pero ahora pocos las llevan ya que eran un martirio más real que el del santo. Esta vestimenta lleva menos de un siglo ideado por la peña “la Veleta” que ya no existe. Con todo, es difícil ver a dos personas exactamente iguales. Quede claro de que no se trata de un uniforme, sino de todo lo contrario. Cada cual es libre de vestir como le venga en gana y añadir su sello personal, pero si se lleva algo que sea con estilo. Hoy el mercado de camisas es infinito. La faja es el atuendo más interesante desde mi punto de vista y el que peor se luce por lo general. La función era, y es, sujetar el pantalón, prevenir lesiones por los esfuerzos y contener gorduras. Hay quien gusta de llevarla como llevan los condecorados, fundamentalmente militares, el fajín. Debe ser estrecha y los flecos salir justamente de la cintura por el lado izquierdo.

Los mozopeña suelen llevar una blusa anudada a la cintura. Otra reminiscencia de la vestimenta ordinaria de antaño. Reconozco que viene bien para distinguirse entre peñas, para el frescor de la noche y para paliar en lo posible los efectos de los líquidos varios que pueden caer, pero esa forma de llevarla es lo más antiestético que conozco.
Siempre se comenta que llegan para fiestas un millón de visitantes. No los he contado evidentemente, pero quienes lo dicen tampoco. No veo espacio físico en una ciudad de doscientos mil habitantes para meter tanta gente. Más teniendo en cuenta que todos se concentran en la parte más antigua de la cuidad.

En S.F. se bebe mucho, se mea mucho pero fuera de tiesto y se tira todo al suelo sin ver si hay baños o papeleras –que los hay por doquier- y, aunque el Ayuntamiento se esfuerza en la limpieza, hay rincones intransitables.
Hay otros temas imprescindibles de las fiestas como son los llamados guiris o la Fuente de la Navarrería, que ya comenté el día 22/11/2011 en el post titulado «La Fauna Sanferminera» y que se puede ver pinchando aquí.

Como resumen puedo dar fe de que las fiestas de S.F. son las mejores del mundo. Son las más populares y abiertas. Cada cual se lo puede montar como le dé la gana. Se puede divertir gratis o gastando mucho. El alcohol no es imprescindible pero sí la música en la calle. Admito toda siempre que no sea reguetón. Me cuesta admitir este estilo.
Para terminar pongo una composición de cuatro fotos sobre las diversas formas de dormir que rompen el último mito de que en S.F. no se duerme. Se puede ver pinchando aquí.