15/12/18

MENTIRA Y ENGAÑO



La definición académica acerca de la mentira la sitúa como expresión o manifestación contraria a lo que se sabese piensa o se siente. El catecismo de la Iglesia católica es más rotundo: “Mentir es decir lo contrario de la que se piensa con intención de engañar”. Para el islam sin duda, mentir no solo está prohibido sino que, además, es uno de los pecados mayores. “Apartaos de la mentira porque conduce al mal y este al infierno”, dice. Para el hinduismo mentir con intención de destruir la reputación de alguien es un pecado de la palabra. La mentira es el engaño y mentir siempre es engañar. Parece que no admiten matices. Lo de los judíos es un caso para preocuparse o para temblar. Ahí van unas perlas del Talmud: “Los judíos pueden usar mentiras para engañar a un gentil”. (Babha Kamma, 113 a). “Proclamamos que es lícito hacer uso de la mentira y del perjurio si se requiere condenar en un juicio a un no judío”. (Baba Kama, 113b). Para terminar de liarla en el budismo la mentira inclusive era perdonada.
Por eso, los budistas dicen: “La mentira también es un recurso”. Por lo tanto no es una cosa buena, pero no causa tanta mácula. Lo que realmente causa mácula es la falsedad. La mentira y la falsedad son dos cosas distintas. La mentira es algo libre; tanto la persona puede acreditar como no acreditar. Una persona puede responder en la cara de la otra: “Ud. está mintiendo”. La falsedad es el resultado concreto de la mentira. Decir mentiras a los otros, no es tan grave. De acuerdo con las circunstancias, se puede mentir. La mentira es algo vago.

Muchas veces un engaño no supone una mentira. Siempre la mentira va dirigida a otros. El engaño casi siempre es a otros, pero algunas puede ser a uno mismo. La mentira es directa. El engaño es más sutil. Incluso puede que no haya voluntariedad en ello o que nuestro subconsciente o nuestra cultura adquirida traduzca equivocadamente una realidad. La mentira es lo que mejor define al individuo, más que cuando uno se sincera.  En principio la aborrecemos pero a veces una mentira piadosa salva muchas situaciones difíciles de encarar. Te puede salvar a ti y hundir a otros. Mentimos para presentarnos ante los demás como lo que no somos. Para mejorar nuestra presencia y ocultar nuestras miserias. Miente quien se maquilla y quien adorna o engrandece sus virtudes y cualidades para gustar a los demás. En el fondo nos aterra no gustar y siempre estamos buscando la aprobación de los demás. Se miente en los perfiles de internet y en los currículos. Mentir es ocultar la realidad de forma parcial o total. Para mentir no hace falta hablar, basta con una actitud. La mentira es una estrategia común en las relaciones empresariales y está instalada entre la clase política, es su modus operandi, una de sus principales señas de identidad. El Código Penal sanciona a quien actúa de testigo y miente en juicio, pero el acusado puede mentir descaradamente aun probándose que aquello que dice es mentira. Entre los filósofos no se ponen de acuerdo. Platón dice que se puede, pero Aristóteles dice que en ningún caso. 

 

Es cambiar la verdad, pero también ocultar parte de la verdad o exagerarla. Al mentiroso se le retira la confianza. La más perversa de las mentiras es la calumnia. Puede haber verdades que el receptor las interpreta como mentiras. O viceversa. Quien cree que está diciendo una mentira pensando que es verdad.

Para mentir, en ocasiones, no hace falta hablar. Se puede fingir que eres rico para fardar o indigente para pedir.

 

La casuística es abundante. Las que hacen daño y no ayudan a nadie; las que hacen daño y ayudan; las que no hacen daño y ayudan o protegen o salvan una vida; las que surgen por el mero placer de mentir; las dichas para complacer a los demás en un discurso. Hay mentiras humorísticas que no se consideran como tales. Mentiras son afirmaciones no probadas como las que acostumbran a soltar con total impunidad religiosos, esotéricos, nigromantes, magos, futurólogos, astrólogos y demás gente que vive de la mentira y el engaño.

 

A nivel individual se miente en el amor y en la declaración de renta (el que pueda). A nivel social mienten los políticos, los periodistas, se miente descaradamente en los juicios.

Me pregunto si decirle a una mujer que es la más bella del mundo sabiendo que hay infinidad de mujeres más hermosas constituye mentira, engaño, ambas cosas o es una manifestación de afecto. Porque el amor no deja de ser la tapadera de nuestros intereses.




15/11/18

DE BROOKLYN A HARLEM


Nueve días parecen pocos para todo lo que se puede ver en una ciudad como Nueva York, pero no por ello me he perdido lugares memorables. Hemos pateado calles y barrios, desde la punta sur de Manhattan hasta más allá de Central Park. Desde el gueto, voluntario diría yo, del barrio judío de Brooklyn hasta Harlem pasando por Chinatown, Little Italy, el Soho, Chelsea o merodeando Wall Street en el Distrito Financiero. Hemos aprovechado al máximo el metro como una excelente opción para llegar lejos y pronto. Aprendes a moverte por sus estaciones, algunas sorprendentes como la Estación Central donde pareces la hormiguita que va de un lado a otro por las galerías. El autobús o el taxi son alternativas para viajar y ver, pero el intenso tráfico ralentiza la marcha. Un paseo en bici por Central Park o en el ferry por el rio Hudson a State Island para ver la Estatua de la Libertad son otras opciones de movilidad utilizadas.


Un paseo por el puente de Brooklyn o por la High Line, la misa góspel en Harlem, el Empire State o el partido del Madison Square Garden completan lo que los catálogos aconsejan no perderse. Todo esto y más es la visita turística. Podría ser un resumen de mi estancia en NY, pero como tengo la costumbre de escribir algo más elaborado, voy a seguir con la crónica aun aceptando esta condición de turista a la que nueve días te constriñe. En broma diría que el pino de Rockefeler Centrer no lo habían encendido porque ni siquiera estaba instalado. Un día me dijeron que pasó al lado Willam Dafoe, las Naciones Unidas estaban cerradas y los taxis no paraban aunque levantaras el brazo. Ya puestos, no he conocido las mansiones de Long Island ni el barrio del Bronx.

Me gusta ver algo más que una ciudad inmensa. He estado en la “Gran manzana”, sí, pero no la he visto por dentro, algo imposible si no te la abren, naturalmente en sentido metafórico porque, como luego comentaré, vaya que sí se ven sus entrañas. No he estado en las recepciones o eventos que se prodigan por doquier. No he hablado con el ejecutivo o el camarero sobre sus inquietudes o su futuro. Todo ha sido de una superficialidad inevitable que, insisto, tu condición de turista te marca. Por eso hablar de una ciudad en estas condiciones parece una frivolidad inaceptable.

Aun con todo no me resigno a comentar lo que me ha llamado la atención. Calificar la gastronomía neoyorkina  para una persona como yo que vive en un lugar privilegiado en esta materia, puede llevarme rápidamente a darle una baja calificación, máxime teniendo en cuenta la poca importancia que le dan los lugareños. Diría que, más que comer, se nutren. Hemos estado en restaurantes magníficos pero, la gente en general, lo hace mal. Muchos comen algo metido en una caja de cartón andando por la calle o, a lo sumo, sentados de mala manera en cualquier sitio. Con la misa góspel me llevé la gran decepción del viaje por pensar que iba a un concierto y no a una misa de dos horas con un interminable sermón. Times Square es tal vez la zona más concurrida y espectacular en anuncios y degradada en gente y masificación. Tal vez para otros en eso está su encanto.
Puedes encontrar un edificio magnífico que literalmente se pierde en las nubes y al lado una casa modesta de tres plantas, un solar donde intuyes habrá otra torre o un polígono industrial en funcionamiento. Este dinamismo genera mucho tráfico pesado. Así es normal encontrarte enormes tráileres cargados de mercancías por cualquiera de las grandes avenidas.

No puedo dejar de mencionar, siquiera sucintamente, otros aspectos que han acaparado mi atención. Algunos, estos sí, son las entrañas en sentido literal.  Los escapes de vapor por chimeneas en medio de las calzadas. Las trampillas que se abren en las aceras, con riesgo a tu integridad, por donde se meten las mercancías en los comercios. Los millones de toneladas de hierro enterrados para el metro, vías, puentes y edificios. La infinidad de locales, generalmente de la hostelería ubicados en los sótanos. Las interminables colas con controles para ir a eventos o lugares concurridos. Lo exquisitamente ordenado y ameno para subir al Empeire State Building. La suciedad y el ruido de las calles. Algo que no esperaba. La escasez de mendicidad por las calles, lo que denota que hay una eficaz labor de los Servicios Sociales, algo que contrasta con ciudades como Los Ángeles o San Francisco.


Terminando con las entrañas, lo más underground me parece el sistema de remuneración de los camareros que merece capítulo aparte. Práctica utilizada en todo USA. Que una propina se convierta en salario parece una humillación intolerable que convierte a un país en tercermundista. La remuneración por un trabajo no puede estar a expensas de la voluntad graciosa del cliente.

He visto que la gente se hacía muy cercana, amable y dispuesta a ayudar. De muchos colores, pero muy normal que va a su trabajo o a pasear. Quizás intuía bastante gente con trabajo pero con oficios poco cualificados y, por consiguiente, mal remunerados. También una clase acomodada y todo lo contrario. Chóferes con enormes coches que parecían tanques en espera del afortunado propietario.  

NY es una ciudad única, aunque supongo que todas lo son. Una ciudad dinámica, que se está regenerando constantemente. Vibrante, en incesante movimiento. Sorprendente, llena de vida y tremendamente diversa. NY es una ciudad que no duerme o, mejor, que está muy despierta.

11/11/18

El universo de los certámenes literarios


El mundo de los concursos literarios, certámenes, relatos, cuentos, narraciones, es inmenso. Tanto, que es inabarcable. El premio también diverso. Desde la simple mención hasta la dotación económica importante. Participar en ellos “es como rascar, todo es empezar”, porque se le coge gusto. Luego te das cuenta de que ese maravilloso relato que habías mandado “con muchas posibilidades”, no deja de ser uno más que pasará directamente a la papelera de quien hace el escrutinio. Entre tanto ha habido una idea a la que se la ha ido dando forma con investigación y trabajo, pero, sobre todo, ha habido ilusión, pasión, interés y satisfacción por el resultado. Mejorable como todo, desde luego. Diría que es una actividad enriquecedora y divertida, sobre todo para quienes no nos va la vida en ello y nuestras aspiraciones en este campo son modestas. 

Ayer de casualidad encontré uno de estos concursos organizado por Zendra e Iberdrola con ocasión del día de los muertos. También casualmente estaba ultimando un relato que cumplía las condiciones. Como quiera que se juntan la ocasión y el pecado, “en exclusiva primicia mundial” publico este relato en mi blog, ya que la publicación en Internet es requisito imprescindible para optar al premio. Se puede leer pinchando aquí o en la pestaña superior RELATOS BREVES.

23/10/18

DÉJATE LLEVAR

En la sección de Relatos Breves de este blog, publico un relato que presenté en el Taller de Literatura "Literautas" hace un tiempo. Las premisas para participar en esta propuesta era que debían aparecer las palabras Pasaporte, Horizonte y Laberinto, con una extensión que no superara las 750 palabras.

Se puede ver pinchando aquí o en la pestaña superior Relatos Breves.


1/10/18

OTOÑO

El árbol sabe que está llegando su ciclo.


Pasará un largo tiempo recogido en sí mismo, pero antes nos quiere regalar su transformación mutando el verde intenso por amarillos, rojos y ocres. Después se desnudará para dar cobijo con sus hojas caídas a quien del bosque lo necesite. Dará sustento a la tierra para que esta, en la primavera que viene, se lo devuelva gustosa.

No es sabiduría, pero comprende que su desnudez es un tránsito necesario para resurgir como cada año. Como lo hiciera el ave fénix.

En la sección Imágenes pongo una foto que ilustra este comentario. Se puede ver pinchando aquí.

14/9/18

EL COÑO INSUMISO


Willy Toledo es actor, productor de teatro y activista político comprometido en causas consideradas políticamente incorrectas que tienen que ver con la defensa de la libertad y en contra de las injusticias sociales o la vulneración de los derechos humanos en general. Ha escrito un libro titulado “Razones para la rebeldía” donde repasa su vida y las razones para su indignación. Está de actualidad por su detención al negarse a ir a declarar por supuesta dejación de los sentimientos religiosos.

Todo empezó cuando una jueza encausó a tres mujeres, con una petición de un año y tres meses de cárcel, por pasearse en manifestación el día uno de mayo con una enorme vagina de cartón piedra a la que llamaron «la procesión del coño insumiso». Wily, en la defensa de estas mujeres, le llevó a decir: «Yo me cago en Dios y me sobra mierda para cagarme en el dogma de la santidad y virginidad de la Virgen María. Este país es una vergüenza insoportable. Me puede el asco. Iros a la mierda. Viva el coño insumiso». Hombre, un poco durillo parece, pero de ahí a enchironarle va un trecho. Se mete contra un dogma que por definición viene a ser algo así como “yo te digo que esto es así y tú te lo tienes que creer sin rechistar o atente a las consecuencias”.

Hablando de coños, me pregunto qué coño tiene que ver la Justicia en todo esto a no ser que estemos en un Estado confesional y talibán. No creo que ni Dios ni la Virgen hayan dicho que están ofendidos por esas palabras y ni hayan instado a nadie a poner denuncias judiciales. Para estas cuestiones está el fuego eterno. ¿O es que los denunciantes no se fían de que funcione realmente ese castigo? Parece que vale la denuncia de cualquiera alegando vejación de los sentimientos religiosos para que te abran un juicio acusado de presunto delito contra esos sentimientos. ¿Dónde vienen recogidos esos sentimientos para que sepamos a qué atenernos? ¿Debemos conocer todo lo que dicen todas las religiones para no cometer falta? Parece tarea imposible y absurda. Dudo mucho de que todas digan lo mismo incluso en temas fundamentales. Así que estamos expuestos a cualquier cosa ya que los fundamentalistas proliferan. 

Hace tiempo publiqué en este blog una entrada sobre el tema de las religiones dando un extensísimo listado. Hay cientos contando congregaciones, sectas y sus derivados. Solo de tendencia cristiana encontré unas veinticinco. Otras tantas, con cientos de millones de seguidores entre islamistas, judíos, hindúes etc. Las hay que dan risa, otras miedo y otras no lo tengo claro. Se puede ver pinchando aquí. Que se pongan de acuerdo para que sepamos cual es la buena.

Como este conflicto se inició con la procesión de marras, termino con una foto que saqué en otra manifa del estilo convocada por la “Cofradía del Mismísimo Coño”, como se autodefinen en el estandarte, y que se puede ver  pinchando aquí.


6/8/18

LA REALIDAD TRANSFORMADA

Esta entrada no va de políticos que son quienes más arte tienen para tergiversar la realidad, sino, precisamente, de arte. Porque arte es tomar un fragmento de la realidad y congelarlo o resaltarlo sobre todo lo demás. Lo cual no deja de ser una abstracción o, si se quiere,  una manipulación que se convierte en transformación. Lo manipulado pasa a ser otro objeto distinto del original. Aquello que se dice, se escribe, se representa con gestos o formas, se pinta o fotografía, es la interpretación que ha hecho alguien de lo que ha visto o imaginado y que, para ello, ha empleado materiales, palabras, gestos o sonidos.


En la concepción clásica del arte, o mejor las artes, se consideraban estas a la arquitectura, escultura, teatro, pintura, literatura y música. Era un concepto más bien cerrado. A finales del siglo XX se retoca la lista y se añaden algunas: Escultura, Artes visuales (pintura y dibujo), música, Literatura (con poesía), Artes escénicas (teatro, danza, mimo, circo, cinematografía, fotografía, historieta).

Parece que la idea actual es expandir el concepto, por lo que se ha entrado en una indefinición abierta e interpretable, nada rígida, donde cada uno puede concebirla a su modo. No obstante existe el consenso de que tiene que haber creatividad basada en cualidades estéticas y expresivas, pero no son capaces los expertos y críticos en ponerse de acuerdo sobre la clasificación.

Ciertos críticos e historiadores consideran otras artes que se deben añadir a la lista, como gastronomía, perfumería, televisión, moda, publicidad, animación o videojuegos. (Fuente: Wikipedia). Todavía se puede ir más allá cuando se afirma que “todo lo que escupe el artista, es arte”. Esto es un todo vale. Se puede exponer una mierda y argumentarla con el concepto, con la reflexión que genera y bla, bla, bla.

Todas las innovaciones en cualquier materia han sido objeto de crítica y de rechazo por algunos sectores más aferrados a lo de siempre. Supongo que será porque es lo que dominan y les aterra el esfuerzo que supone lo desconocido. Centrándome en la fotografía, creo que es el campo donde más detractores de la manipulación tiene y no entiendo por qué. A fin de cuentas es la misma manipulación de la que participan todas las artes. En el momento en que congelas una realidad ya estás transformándola. Todo es dinámico, cambiante. Los puristas dicen que una foto es una interpretación, una obra de arte. Si admitimos que un paisaje pueda ser pintado o se pueda hacer de él una litografía, técnicas que conllevan mucho trabajo, interpretación y transformación de la realidad, lo mismo debemos admitir para la fotografía.


 

Este es un campo que desde el inicio es tecnología pura pues con ella se inventó y esa tecnología cada vez abre más las posibilidades de crear y de innovar. Cada uno hace lo que su inspiración le dice. Antes de sacar la foto cuando prepara los parámetros de la cámara, añade filtros, flases, pone más o menos velocidad a la  apertura del diafragma, le añade trepidación, se decide por el blanco y negro, etc. Después sigue trabajando en el estudio o en el ordenador. Todas las fotografías que vemos en revistas y publicaciones han pasado la criba del photoshop o similares. Especialmente para la publicación de imágenes en web resulta fundamental llevar a cabo un proceso de edición que no deja de ser manipulación. Es decir, no vale con la imagen que hemos tomado con la cámara. O al menos no es nada recomendable hacerlo.

No se puede poner puertas a la creación. El resultado podrá gustar o no dependiendo del criterio subjetivo de cada receptor. Como digo más arriba, lo menos que se debe pedir para llamarlo arte es que haya creatividad basada en cualidades estéticas y expresivas. Aunque, tal vez, esto devalúe el concepto. He llegado a la conclusión de que, ya que todo vale, lo mejor es guiarse por el criterio de cada cual. Me gusta/no me gusta. Sin miedo de pasar por un analfabeto en la materia y eso es lo importante.


 Yo, acogiéndome a lo dicho en el anterior párrafo y con la temática de “fotografía”, pongo en la sección Imágenes una composición de nueve instantáneas que he tomado y la mayoría he manipulado profusamente mediante photoshop. Se puede ver pinchando aquí.





15/7/18

SANFERMINES, MITOS, LEYENDAS, TRADICIONES Y ALGUNA VERDAD

A los pamploneses y también a los navarros y vascos en general, les encantan las tradiciones. Se dice que si algo se repite tres veces, se convierte en tradición. Así pasa que, en cuestión de fiestas, se cuelan mentiras de calibre grueso y se aceptan con una candidez que no se ve para otras cuestiones. Buenos son cuando se les intenta colar gato por liebre.

Por entrar en materia, empiezo con la más gorda: el Santo. El tal Fermín no existió. Se ha ido tejiendo una leyenda en torno a su nacimiento y martirio a partir del siglo XVI. Pamplona tenía sus ferias de ganaderos y mercaderes en junio y octubre. Corría la pasta y lo celebraban. La Iglesia, muy amiga de meter su impronta religiosa a lo pagano y santificarlo todo, se trajo de Amiens (Francia) la leyenda de un individuo a quien supuestamente habían decapitado en el siglo III, pero de quien jamás se había tenido noticia hasta siglos más tarde. Así que ya tenemos un santo que jamás ha pisado ni Pompaelo (Pamplona-Iruña), ni Amiens, ni ningún otro sitio. A partir de ahí se le crea una familia y todo eso. Ya tenemos el mito. Milagros no se le conoce, pero seguro que, si se empeñan, los encuentran.
En contra de la creencia general, San Fermín no es patrono de Pamplona. El patrono es San Saturnino. Aquí nuevamente la Iglesia nombrando patronos a diestro y siniestro..

La canción y el imaginario colectivo es que S.F. era moreno de tez. El “santo morenico” le llaman cariñosamente. Ese color se le fue poniendo a la figura a base del humo de las velas que le ponían al pie. Algo muy habitual en la iconografía (lo de las velas y lo de la toma de color). Ahora cualquiera se atreve a lavarle la cara. No tendría parangón ni con el ecce homo de Borja o el reciente San Jorge de Estella.

Atribuyen el color rojo del característico pañuelo que se anuda al cuello a la sangre derramada cuando decapitaron al santo. Esto es directamente una burda tergiversación. Además, aunque mayoritarios, no todos lucen color rojo. Hay verdes, azules y a cuadros -cada vez más numerosos- como llevaban los caseros. Su función primigenia era quitar el sudor. Ahora es el principal distintivo de la fiesta.

Cuando en el encierro alguien se libra de que le pille el toro, dicen que ha sido gracias al capotillo de S.F. Dejar semejante responsabilidad al albur de lo que se le ocurra a alguien, haya o no existido, parece una osadía o una temeridad. A quien le pilla el toro, le pilla. Todos los años hay montones de heridos que, salvo los que por su imprudencia se lo ha buscado, no merecían tal suerte.
El número de corredores autóctonos es claramente minoritario y va disminuyendo. No es un rito iniciático por el que tienen que pasar todos los lugareños. Si pensamos en la paridad de género, no creo que llegue nunca. Hace años no se permitía correr a las mujeres. Ahora no hay discriminación, pero no se animan a correr. El encierro es un riesgo fundamentalmente porque hay factores que uno no puede controlar y no son precisamente los toros. Son quienes corren delante o al lado o permanecen estáticos con desconocimiento total de lo más básico. De todas formas, si quieres adrenalina, ahí tendrás a tope y las sensaciones posteriores son indescriptibles.

El atuendo es fundamentalmente blanco y, como complemento, el rojo. Originalmente se calzaban alpargatas de esparto, pero ahora pocos las llevan ya que eran un martirio más real que el del santo. Esta vestimenta lleva menos de un siglo ideado por la peña “la Veleta” que ya no existe. Con todo, es difícil ver a dos personas exactamente iguales. Quede claro de que no se trata de un uniforme, sino de todo lo contrario. Cada cual es libre de vestir como le venga en gana y añadir su sello personal, pero si se lleva algo que sea con estilo. Hoy el mercado de camisas es infinito. La faja es el atuendo más interesante desde mi punto de vista y el que peor se luce por lo general. La función era, y es, sujetar el pantalón, prevenir lesiones por los esfuerzos y contener gorduras. Hay quien gusta de llevarla como llevan los condecorados, fundamentalmente militares, el fajín. Debe ser estrecha y los flecos salir justamente de la cintura por el lado izquierdo.

Los mozopeña suelen llevar una blusa anudada a la cintura. Otra reminiscencia de la vestimenta ordinaria de antaño. Reconozco que viene bien para distinguirse entre peñas, para el frescor de la noche y para paliar en lo posible los efectos de los líquidos varios que pueden caer, pero esa forma de llevarla es lo más antiestético que conozco.
Siempre se comenta que llegan para fiestas un millón de visitantes. No los he contado evidentemente, pero quienes lo dicen tampoco. No veo espacio físico en una ciudad de doscientos mil habitantes para meter tanta gente. Más teniendo en cuenta que todos se concentran en la parte más antigua de la cuidad.

En S.F. se bebe mucho, se mea mucho pero fuera de tiesto y se tira todo al suelo sin ver si hay baños o papeleras –que los hay por doquier- y, aunque el Ayuntamiento se esfuerza en la limpieza, hay rincones intransitables.
Hay otros temas imprescindibles de las fiestas como son los llamados guiris o la Fuente de la Navarrería, que ya comenté el día 22/11/2011 en el post titulado «La Fauna Sanferminera» y que se puede ver pinchando aquí.

Como resumen puedo dar fe de que las fiestas de S.F. son las mejores del mundo. Son las más populares y abiertas. Cada cual se lo puede montar como le dé la gana. Se puede divertir gratis o gastando mucho. El alcohol no es imprescindible pero sí la música en la calle. Admito toda siempre que no sea reguetón. Me cuesta admitir este estilo.
Para terminar pongo una composición de cuatro fotos sobre las diversas formas de dormir que rompen el último mito de que en S.F. no se duerme. Se puede ver pinchando aquí.

3/7/18

MI VECINA TRAJINA

Al despertar me gustaría asomarme a la ventana y contemplar el horizonte inmenso o, siendo un poco menos pretencioso, me conformaría con un  modesto parque con sus arbolitos y sus parterres. Pero no es así, qué le voy a hacer. Lo que llevo viendo hace unos cuantos años (y tiene pinta de que va a durar) es un patio interior. Bien cerradito pero, eso sí, lo suficientemente amplio como para que permita conservar cierta intimidad y no se entere el vecino de la conversación que estás teniendo en la cocina, siempre, naturalmente, que no lo hagas a voz en grito. La otra parte de la casa da a una calle más o menos tranquila pero con más juego para el comentario.

Volviendo a la actividad del patio, no me produce mayor atractivo saber lo que sufre o goza el vecindario, ya que ni el cotilleo ni el voyerismo tengo entre mis defectos o aficiones, hasta donde yo sé, pero uno a veces inopinadamente se fija en los detalles. En mi caso es la vecina de enfrente la que acapara mi interés. No lo que hace de ventana hacia adentro, sino hacia fuera. Lo suyo es un no parar y es que, esa ventana rara vez la encuentras sin ropa tendida. Esto me recuerda el dicho de: hay ropa tendida que advierte al interlocutor para que no comente ciertas cosas ya que hay niños y no conviene que las escuchen.

Así que en esa casa hay niños. Se nota en la ropa y hay una mujer tendiendo y luego quitando enormes coladas bien oreadas y secas. No voy a hacer un estudio sociológico, pero podría dar una aproximación a tenor de la frecuencia de lavado, de la calidad del tejido, del gusto, de la edad de los usuarios, etc. Simplemente me he limitado a sacar unas fotos. Son doce. Podría pegarme el pegote y decir que cada una corresponde a un mes del año, pero la realidad es que las he sacado  en un par de semanas sin estar muy atento, lo que demuestra la capacidad de trabajo de la susodicha vecina.

He realizado una composición con las doce fotos. Se puede ven pinchando aquí o en la pestaña superior IMÁGENES. Están ordenadas cronológicamente. No tienen nada especial. Únicamente me llamó la atención la última foto de la primera línea y la primera de la siguiente donde se ve que, mientras la vecina que nos ocupa ha cambiado la colada, la vecina de abajo mantiene la suya tal cual. Para la última foto me he permitido esperar a que se asomara la protagonista. Me he sentido un poco voyeur, pero me ha dado la oportunidad de conocer su aspecto.

En otra ocasión hablaré sobre las vistas que ofrece el otro lado de la casa donde, a modo de anticipo, puse una foto en este blog allá por navidades.

5/6/18

NUNCA LLUEVE A GUSTO DE TODOS

Este título viene a significar lo mismo que decir que para gustos están los colores. Tiene un sinfín de aplicaciones, sirve para cualquier cosa y no define nada. Es muy empleado, por ejemplo, para hablar de política. Pero, mira por dónde, de lo que voy a habar es de su más genuino significado. Del tiempo atmosférico.

Una cosa es hablar del tiempo en el ascensor con un vecino con quien sólo tienes en común las derramas que hay que aportar, y otra es hacerlo en un blog como este en el que se supone que el nivel discursivo debe estar más alto. Pero he caído. Porque no es normal tanta agua.

Hay por ahí una canción titulada “Amanece un nuevo día” que dice: «El mundo sigue girando/y a cada vuelta que da/se asoma de nuevo el sol/a mi ventana.» Pero yo llevo días asomándome, ese sol se resiste y solo veo lluvia persistente y, en ocasiones, torrencial.

Para ilustrar este comentario cuelgo una foto que se puede ver pinchando aquí o en la pestaña superior IMÁGENES.

De momento habrá que conformarse con decir como la película: «Amanece, que no es poco» y esperar a que escampe.



15/5/18

EL FINAL DE ETA


¿Esto se acabó? ¿Ya es el final? ¿El final de qué? Yo no soy tan optimista con el fin de ETA como dice alguien: «nos emociona dejar a los jóvenes lo que ansiamos tanto los mayores: vivir en paz». Pero ¿estamos seguros de que con el fin de ETA va a ser realidad? Me temo que no.

Vaya por delante que el que haya desaparecido ETA es motivo para congratularse. Todo el mundo sabe que matar está mal. Es un concepto básico de ética elemental. Lo saben también los que lo han hecho y quienes lo justifican.  Así que pedir que se diga que “matar estuvo mal” me parece estéril. Dice la Presidenta de Navarra “todos compartimos que la violencia no es válida”. Estoy totalmente de acuerdo si válido es según el diccionario: “que vale o debe valer legalmente”. El problema es cuando se le pone apellidos y una violencia resulta ser mala y otra buena. Casi todos los Estados practican de la “buena” y de la “mala”. Cuando ETA estaba fuerte, es decir, cuando su actividad “valía”, todos los gobiernos negociaban con ella. A medida que se debilitaba, todos sacaban pecho. Esto induce a pensar que no les importa tanto la ética de su actuación como la estética del resultado.

Se está haciendo excesivo hincapié en si han pedido perdón y cómo, para desnaturalizar el hecho histórico. ¿Quién ha pedido perdón alguna vez en un conflicto? Como decía un soldado antifranquista de los pocos que quedan: «yo he conocido dos terrorismos, pero el del franquismo fue peor. Cometió más crímenes contra gudaris y contra personas civiles, pero de esto hoy parece que no se acuerda nadie. Los que sienten la democracia tienen que tener en cuenta que vivimos todavía bajo el fascismo. La noticia del fin de Eta me parece muy bien. Ahora el franquismo tendría que pedir perdón por su terrorismo. Estamos jodidos con este régimen. Esto es una dictadura, no una democracia. En una democracia uno puede hablar libremente e ir contra todo el mundo. No matando a nadie, se puede hablar. Pero no te dejan hablar. Solo hay que mirar a Cataluña.» Lo mismo se puede decir con el GAL, el Batallón Vasco Español, la Triple A, la guerra sucia, las torturas en comisaría, qué han dicho, qué han callado y qué han consentido todos: PP, PSOE, Ciudadanos o el Gobierno de turno.

Hace tiempo que el Gobierno tenía amortizada la actividad armada. Veía que esto se acababa, lo ha estirado cuanto ha podido y le ha dado la vuelta. Ahora terrorismo es un concepto de amplio espectro. Cualquier reivindicación política pueden considerarla como tal, haya o no violencia. No hay más que mirar a Catalunya y, por si acaso no cuela, existe la figura del delito de odio. Pero ¿es legítimo tener odio a los “separatistas” y no a los “unionistas”? ¿Se les aplicará a ambos la misma Ley? ¿Se pueden penalizar los sentimientos? La batalla del respeto hay que ganarla por vía cultural y educativa. Aplicar la vía penal puede ser efectivo a corto plazo, pero no soluciona nada a largo.

Ha desaparecido ETA pero, no nos engañemos, estamos en el mismo punto de partida. Tenemos los mismos problemas, las mismas necesidades, las mismas ansias e idénticas reivindicaciones y todas con escasas posibilidades de materializarlas. Con la disolución de ETA no se acaba el conflicto, porque las demandas políticas son mayoritariamente sentidas. De momento, a la hora de reivindicar algo, ya no sé si tenemos que seguir poniendo la coletilla de la “condena absoluta y sin paliativos de la violencia etarra” que parecía obligada en cualquier tertulia pública o escrito si no querías que te acusaran de filo terrorista. Como en el franquismo, que se cerraban los escritos oficiales con: “…es gracia que espero alcanzar de su recto proceder, cuya vida guarde Dios muchos años por el bien de España” ya que, sin ella, no había nada que hacer.

Aquí hay un conflicto político o un contencioso irresuelto entre Euskal Herria y España y no es de ahora. Viene de muy lejos. Se empezó con la conquista de territorios vascos mediante las armas, la separación, la merma de los fueros, la guerra del 1936, la imposición de una Constitución no aceptada, ha seguido solapada o abiertamente y ha habido una respuesta violenta, armada, en el último medio siglo. Después de tanto hablar de ETA, resulta que el problema era más profundo y antiguo. ETA era una dolorosa consecuencia. El periódico The New York Times hace un análisis titulado ¿Por qué se están rompiendo tantas democracias? Empieza diciendo: «Italia, Polonia, Hungría e incluso España: la democracia europea está en ruinas.» Analiza varios factores profundos y sigue: «Más de dos tercios de los países que han pasado a la democracia desde la II Guerra Mundial lo han hecho bajo las constituciones escritas por el régimen autoritario saliente (…). Las instituciones democráticas son frecuentemente diseñadas por el régimen autoritario anterior para salvaguardar a las élites establecidas en el nuevo Estado de derecho y darles una ventaja política y competencia económica después de la democratización.» Se comenta por sí solo.

No quiero que se interprete que pretendo banalizar algo con este escrito. Todo lo contrario. Es un punto de vista, el mío, preocupado y con deseos de solución. De cara al futuro me quedan muchos interrogantes, pocas certezas y mis temores, porque decir que todas las expresiones tienen cauce democrático es una falacia. Vuelvo a mirar a Catalunya. 
Alguien ha dicho que ahora Euskadi se ha quitado plomo de las alas. Me parece una frase ingeniosa, muy buena. Pero algo le falta para ser verdad. Ya me gustaría que fuera realidad y que ahora se pudiera volar, pero nos seguiremos encontrando con el mismo techo que lo impide.

No deseo la violencia de la bomba y el tiro en la nuca, pero tampoco la de la tortura y la represión o la Justicia vengativa como la que hemos visto y seguimos viendo tantas veces. Simplemente queremos democracia. El derecho a decidir libremente. Fácil de entender, difícil de aplicar.


2/5/18

TROGLODITAS

Los albores de la humanidad comenzaron en las cavernas al abrigo que proporciona la Madre Tierra. Todavía continúa la tendencia a la vista de cómo se sigue horadando la tierra para buscar refugio o descongestionar la superficie. El otro día leía la noticia de que un individuo brasileño se había construido en la playa una casa de arena de veinte metros. Pensaba vivir con lo que le dieran los visitantes.

Parece que los primeros trogloditas eran seres de inteligencia escasa, bastante oscos en el trato y violentos con su entorno. Luego empezaron a pintar las paredes de las cuevas, por cierto con un gusto exquisito, lo que les humanizó de alguna manera. Pero el ardor guerrero persiste, lo cual demuestra que hemos avanzado mucho en algunas cosas y poco en otras.
En la actualidad sigue existiendo gente habitando las cuevas. Como en Guadix, localidad de Sierra Nevada en Granada, donde se vive desde hace miles de años. En el presente hay unos 10 000 trogloditas con una calidad de vida bastante apetecible. La Capadocia en Turquía es otro ejemplo. Hay casi cuarenta ciudades subterráneas también con miles de años de existencia. Existen otros lugares diseminados por el mundo con más o menos antigüedad, pero con el mismo resultado. Por ejemplo la ciudad de Beijing en China, construida en plena Guerra Fría, con una superficie subterránea de más de 85 kilómetros preparada para albergar seis millones de habitantes.

En Vietnam, cerca de la ciudad Ho Chi Minh, se construyeron más de trescientos kilómetros de galerías utilizadas por la guerrilla del Viet Cong (a quienes los soldados americanos llamaban Charlie), donde se protegían de los bombardeos con Napalm del ejército invasor. Ahora, en las visitas guiadas los Vietnamitas llaman a los otros «el fantoche americano» lo cual, además de ser verdad, hace mucha gracia. Estas excavaciones servían para desplazarse y preparar emboscadas; había hospitales, escuelas, dormitorios y cocinas con un ingenioso y eficaz sistema natural de ventilación para que el humo no delatara su presencia. Doy fe de que todo resultaba muy agobiante pero eficaz. En el subsuelo de todo el planeta hay miles de kilómetros de estaciones y túneles para trenes subterráneos, donde permanentemente se encuentran millones de personas, unos de paso, otros han hecho de ese lugar su hábitat. Se construyen aparcamientos, comercios, bodegas y, supongo, escondites de tesoros.

Cerca de donde vivo, existen cuevas excavadas por quienes no se podían permitir pagar un arrendamiento. Ahora están algunas acondicionadas para el turismo, otras abandonadas. El otro día transitaba por una carretera y este conjunto, que no conocía, me llamó la atención. Saqué mi Smartphone y tiré la foto que se puede ver pinchando aquí o en la pestaña superior imágenes.   

8/4/18

EL GRITO

Esta entrada corresponde al relato del mes de abril presentado en Literautas.es Se puede leer pinchando en en la pestaña superior RELATOS BREVES.

30/3/18

EL DOBLE SENTIDO DE LOS SENTIDOS

Una metáfora es una expresión donde se transforma el sentido real o literal por otro que no se dice. Lo que se expresa tiene un sentido figurado. Es un recurso de estilo. Una figura literaria empleada abundantemente en la poesía, donde hay que estar muy atento para captar el verdadero sentir del autor. Si decimos: «ojos que no ven, corazón que no siente», nuestro cerebro lo traduce de inmediato, pero si lo que se dice es: «Era su cabellera obscura/ hecha de noche y de dolor», la cosa se complica. Aunque no nos demos cuenta, nuestro lenguaje está lleno de metáforas. Otra figura literaria es la Sinestesia. Consiste en atribuir una sensación (auditiva, olfativa, visual, gustativa, táctil) a un objeto al cual no le corresponde convencionalmente. La etimología de esta palabra es “sensación o sentido”. Una persona sinestésica puede oír colores, ver sonidos, percibir sensaciones de gusto al tocar una textura determinada. En este párrafo empleo nueve veces palabras relacionadas con sentir que es a donde quería llegar. No se trata de hablar de metáforas ni de sinestesia.

 

Todos los sentidos tienen una función específica y muy marcada que conocemos de sobra. Diría que son alertas de nuestro cuerpo para la supervivencia. Así el oído sirve para oír pero no importa qué. Puede ser una música o una explosión. Podemos ver el oleaje de una playa paradisíaca o un tsunami devastador. Palpar un rostro o un espino. Pero existen otras cualidades, digamos paralelas o complementarias que no vienen con la propia naturaleza, sino que las hemos ido incorporando los humanos y que les otorga un matiz que les da un valor añadido. O mejor, que le dan el verdadero sentido. Posteriormente el cerebro deberá interpretar

 

El lenguaje está plagado de expresiones que usan palabras derivadas de sentido: sentir, sentimiento, sensato, sentimental, sensibilidad, sensación, sensitivo, sensible, sensiblero, sensual, consentir, asentir, disentir, presentir, consentido, contrasentido, resentido, perder el sentido, doble sentido, cambiar el sentido, dar sentido, sentido figurado. Otras muchas expresiones se refieren a cada uno de los sentidos específicos, lo que da una imagen de su importancia.

 

Tener olfato para los negocios y las oportunidades o para saber si algo te conviene o te perjudica. El olfato es el sentido que mejor te transporta a un lugar donde has estado o a una época pasada. Dicen que a cierta edad se pierde vista y capacidad auditiva, pero se agudiza el olfato.

La vista parece a priori que es el más importante por el que recibimos más información vital, pero también parece el más indiscreto, especialmente cuando buscamos información de otras personas, porque la mirada nos delata.

El oído también trae recuerdos mediante los sonidos, pero parece que en menor medida que los olores. Es importante para captar los matices de una conversación que nos darán la clave del verdadero sentido.

El tacto es muy discreto, diría que caballeroso. Normalmente deja el protagonismo a los demás. El sentido metafórico del tacto falla con muchos a quienes se les considera unos metepatas. Gente que ha perdido el sentido de la oportunidad. Parece que también se va perdiendo con la edad, uno se vuelve cascarrabias y cada vez importa menos herir sensibilidades.

El gusto es el sentido que nos alimenta, porque si no apreciáramos el gusto por la comida, duraríamos poco. Quién tiene buen gusto es más apreciado que quien tiene cualquier otro, por encima incluso de quien tiene buena vista o buen olfato para, por ejemplo, las oportunidades. Este sentido es especialmente polivalente porque funciona de diferente manera. Lo que gusta a uno puede desagradar a otro. Dicen que para gustos están los colores. Además el gusto tiene categoría propia, la de gustar las cosas. Por todo esto lo catalogaría como el más refinado.

 

En realidad, aunque todas estas cosas se las imputemos a los sentidos, el mérito debemos atribuirlo a nuestro cerebro que ha procesado toda esa información sensorial  recibida y se ha decantado por aquello que más le gusta. Por mucho que un melómano estuviera oyendo su mejor pieza interpretada por su orquesta preferida, si huele a humo, saldría por piernas. Es lo que se llama el sexto sentido. Ese salto cualitativo posterior a nuestras percepciones sensoriales más, digamos, mecánicas, porque me consta que los animales también tienen esa cualidad. La virtud de esta función paralela de los sentidos es que puede ir cambiando con el tiempo o con las realidades de cada uno. Intuición y sexto sentido son consecuencia de la experiencia acumulada en el cerebro.

 

Los gustos cambian pero no cambia la función stricto sensu, aunque seguro que la edad nos los irá menguando hasta que llegaremos a un punto en el que nuestra vida carecerá de sentido.



13/3/18

AKELARRE


Parece que a los supersticiosos el trece y martes les da mal yuyu. Término que tiene que ver con la realización de actos mágicos de brujería. Hoy es ese día, pero a mí me la trae al pairo. Vamos, que me es indiferente, pero como el pasado mes participé con un relato en la página: www.literautas.com/ con un relato que iba de brujas, la ocasión la pintan calva. Las premisas para participar eran que la protagonista fuera una niña o niño, que se titulara «el poeta» o «la poetisa» y que tuviera 750 palabras o menos. Opté por hacer una mezcla de mitología, un toque de geografía e historia y un bastante de relato imaginario. 


En este blog lo titulo “Akelarre” y se puede ver pinchando aquí o en la pestaña superior RELATOS BREVES. Lo ilustro con una foto que se puede ver pinchando aquí o en la pestaña superior IMÁGENES. Para terminar de completarlo, la canción de Mikel Laboa a la que se hace referencia en el relato, se puede escuchar pulsando en el siguiente enlace:


https://www.youtube.com/watch?v=9JyNfyriAk0



6/3/18

LA NIEVE

La nieve transforma el paisaje, altera nuestro ritmo de vida y nuestro ánimo. Puede causar alguna molestia rompiendo el ritmo frenético del ir y venir con las prisas de quien lo quiere todo para ayer, pero nuestro fondo más infantil, que permanece aletargado, se regocija.

La nieve da luz y alegría a unos días grises. Es un paréntesis cuando estamos instalados al abrigo del hogar. Mirando más al interior, físico y espiritual. La nieve es una invitación a salir a la calle o de nosotros mismos y contemplarla en todo su esplendor.

Al pasear temprano por un parque se oye el silencio solo interrumpido por el ruido de mis pisadas en la nieve virgen. Silencio que ni coches ni pájaros osan perturbar. Es el ambiente especial de la ciudad nevada. Solo algún chiquillo ríe o grita jugando con el blanco manto. Otros comienzan con una bola que se transformará en muñeco. Coger un puñado de nieve depositada en un banco, esponjosa, crujiente,  que parece seca, formar una bola y lanzarla para hacer diana a cualquier objeto, es un ritual que, nevada tras nevada, no me lo pierdo. 

Efímero, pues durará el tiempo que el dios sol nos lo permita. Después no quedará nada. Solo el recuerdo y la foto. Como la que se puede ver pinchando aquí o pulsando en la pestaña superior IMÁGENES.

11/2/18

DONDE NUNCA PASA NADA

Además de la vorágine de las ciudades donde se vive más deprisa y las noticias se te amontonan sin dar tiempo a asimilarlas, hay remansos de paz donde, aparentemente, todo transcurre tranquilo. Son los pueblos, lugares campestres que consideramos idílicos, pero seguramente será durante un rato o un verano. Donde, según palabras de mi suegro, «la gente envejece, empobrece y embrutece».

 

Me comentaba el otro día una persona que vive en pueblo: «ya puedes llevar viviendo treinta años, pero como no seas de allí, no te enterarás de nada. Eso sí, ellos sabrán todo de ti». El concepto de vida privada no tiene dos direcciones.

Hay una corriente entre ciertos sectores de la progresía de irse a vivir a los pueblos en contacto con la naturaleza, Son los que los autóctonos denominan agropijos. Si eres de pueblo, joven y estás a la última, no pasa nada, pero si te has mudado de la urbe, ya no perteneces a los suyos.

Cuando de puertas adentro no hay novedad, hay que buscarla fuera, pero sin que se note. La discreción de los visillos es fundamental. Se espía al vecino por curiosidad y posiblemente también por envidia y se espía al forastero.  Siempre que voy a un pueblo pequeño tengo la absoluta certeza de que soy observado. Se puede llamar cotilleo, chismorreo, alcahueteo, comadreo o interés sin especificar. El que llega de fuera siempre aporta algo. Es quien trae noticias, las novedades y rompe la rutina. Esta forma de ser no sé si es debida a la agudeza connatural, fina, que se adquiere de forma espontánea al nacer más en contacto con la naturaleza, u obedece al dicho de que quien no tiene qué hacer, con el culo caza moscas.

 

Me pasó hace poco. Fui a un pueblo a enseñar una casa de la familia para la venta. Mi presencia ha sido siempre más bien escasa, lo que no obsta para que me tengan totalmente localizado a mí y a toda mi parentela tanto en línea directa como colateral.  Al día siguiente me llegó por un familiar la noticia de que habíamos vendido la casa. Lo más alucinante es que supieron la profesión de comprador, no sé si por revelación divina o por esa agudeza que he mencionado antes. El caso es que ni yo ni el picoleto en cuestión soltamos prenda al único lugareño con quien nos topamos y apenas cruzamos un leve saludo.  Habrá que convenir que era él -el lugareño- el portador de ese don especial.

 

Esta visión de la absoluta tranquilidad, donde nunca pasa nada como digo en el título de esta entrada, lugar idílico donde se envejece, empobrece y embrutece, supongo que, inevitablemente, habrá evolucionado. Casi todos los jóvenes y algunos mayores usan internet, manejan las redes sociales, se desplazan, se relacionan, leen. De otros no estoy tan seguro. Están muy aferrados al terruño. Cazurros hay en todas partes. Por ejemplo en mi ciudad. Puede que se  junten los cazurros propios con los de los pueblos y que sea contagioso. No hay más que ver los resultados que, elección tras elección, obstinadamente, la gente vota a los mismos corruptos, lo que confirma que les gusta y, confirma también, que a quienes reciben el voto les va bien que los votantes sigan siendo cazurros. Esto es así o es que no entiendo nada.

 

No quisiera que alguien, que siendo de pueblo pueda leer esto, se pueda sentir molesto. Tengo familiares, conocidos y excelentes amigos de pueblo que me dan mil vueltas en todos los aspectos y, además, me consta que leen este blog. Precisamente, si alguien lee esta entrada, puede ser cualquier cosa menos cazurra. En cualquier caso, el primero sería yo por vivir en una ciudad que es lo más parecido a un pueblo, donde la mayoría de la gente se resiste a salir del páramo.

 

Supongo que lo adecuado para vivir en esta aldea global que es el mundo, será ir alternando la city con la aldea a secas. La playa con la montaña y, entre medio, un viajecito por aquí y por allá. Para qué nos vamos a complicar la vida.