18/6/19

TIERRA DE DIVERSIDAD


Lo bueno que tiene nacer en un lugar —da igual cuál sea este— es que crea un vínculo vital, de pertenencia. Ese sitio es como tu segundo útero. Podrás cambiar de residencia, de relaciones personales o sociales, adaptarte y amar ese nuevo mundo pero, como dice Humphey Bogart en Casablanca: «Siempre quedará París». París es nuestro pequeño mundo, lo más íntimo y querido, aquello que siempre se añora pero donde puede que jamás se vuelva.

Yo estoy satisfecho con el lugar en el que la naturaleza o el azar me han puesto. También he tenido condiciones de vida que me han permitido mantenerme en el mismo lugar en el que nací, así que no he tenido problemas de readaptación. Por desgracia me queda toda una vida, o dos, para conocer más profundamente mi entorno y muchas más vidas para el resto. De momento me conformo con repartir mi curiosidad en conocer someramente lo próximo y lo lejano.

Una parte de lo próximo —tan próximo de mi hogar como que en una hora más o menos puedo llegar a ellos— son los que aparecen en las fotos que publico en este blog y que se pueden ver pinchando aquí  o en la pestaña superior Imágenes. Un eslogan publicitario de esta zona (muy originales no han sido pues lo utilizan en más lugares) es: «Tierra de diversidad». Ciertamente diversa es y yo me he recreado haciendo este colage con una selección no muy exhaustiva. Diferentes y variados como los que podríamos seleccionar de muchos otros países, pero que hacen que agradezca la variedad que pone a mi alcance la naturaleza o el gusto de sus habitantes.