9/1/15

ESPECIES Y ESPECIAS

Es fácil oír de vez en cuando este cambio semántico que confunde el significado de estas dos palabras que tanto se parecen, tomando el de una por el de la otra o usándolas indistintamente y que, precisamente por no significar lo mismo, pueden perfectamente ir unidas en la misma frase.

Continuamente se venden y compran especias y también es habitual pagar y cobrar en especie. Y siendo cierto que se puede pagar con especias, será menos frecuente comprar especias y pagarlas en especie, pero nada impide tal trueque.


Marruecos es país donde abundan las especies de especias, es decir, muchas sustancias aromáticas vegetales que sirven de condimento y que comparten entre sí características que las hacen ser de la misma especie o género. Esta variedad y uso lo atestiguan los olores que se perciben por cualquier esquina de cualquier ciudad. También se percibe por la vista en sus tiendas repletas de los más variados productos y colores. Y, cómo no, en los sabores de sus platos bien aderezados de especias.


Naturalmente esta utilización de especias para dar sabor, color y olor a las comidas no es exclusiva que se dé sólo en Marruecos. Los países árabes y la India -hasta donde yo sé- tienen una larga tradición en su uso. Lo que ocurre es que aun tengo en mi pituitaria y en mis papilas gustativas el recuerdo de mi reciente viaje a ese país y pretendo perpetuarlo en el tiempo. 


Lamentablemente aun no se ha inventado la transmisión del olor por internet, pero sirva la imagen que publico como una aproximación de lo que digo.


Se puede ver la foto pinchando en la pestaña superior Imágenes.