5/8/11

LA FAUNA SANFERMINERA

No hay como pensar en escribir sobre algo, para que venga cualquiera y te lo pise. Aunque ese cualquiera sea Miguel Izu, habitual comentarista de Diario de Noticias y fijo en la crónica sanferminera.

Para colmo hoy no hay sol pero tampoco llueve, que hubiera sido, al menos, un punto.

Tenía pergeñado hace tiempo mi esquema sobre la fauna sanferminera, más bien estereotipos. Que si el mozo-peña, el PTV o el divino, que pueden ser mozo-peña o no. Los de finde y los fijos. Los guiris y los de alrededores. Los de mucha pasta y los apañados. Los de día y los de la noche. Etc.

Como creo que ha perdido virtualidad, de momento me voy a limitar a algún comentario.

Este año Miguel Izu, aprovechando el tirón de los indignados del 15M, ha optado por describir en tono irónico los diferentes tipos que habitan en fiestas, indignándose contra todo y todos.

Reconozco que desde su privilegiada atalaya entre los bares Noé y Burgalés de la calle Comedias, no es mal lugar para la observación. Pero esa percepción, a veces, creo que se le nubla por los efluvios de los vasos que, indefectiblemente, porta en su mano. Bueno esto es un suponer  que se dice.

Decía él que los peores son los cuencos, es decir, los que viven en los alrededores de Pamplona. Desde la Mesa de redacción del mismo periódico, Félix Monreal le daba cumplida réplica. Yo haré un post con este espécimen aprovechando algún jugoso material que tengo.

Sobre los guiris decía que dejan poco dinero, que se alojan tirados en un parque, comen bokatas y hacen botellón, van a los bares más baratos, se limitan a hacer bulto, a molestar y a ensuciar. No entienden nuestras tradiciones y tratan de pervertirlas saltando desde la fuente de la Navarrería, o la manía de algunas de enseñar las tetas al público. Casi nada. Por el contrario le parecían bien los visitantes de otras provincias.

No puedo estar más radicalmente en contra de esta visión. El guiri está bien para hacer unas risas pero a mi no me molestan. Se les ve venir de lejos. Se sabe que son guiris. Aportan colorido, exotismo y diversidad a la fiesta pero deja que las riendas las lleven los de casa. No trata de perturbar nuestras tradiciones que, por cierto, muchas de las que presumimos no son genuinas nuestras. Se le nota que no es lugareño, luego su actuación no perturba el verdadero espíritu sanferminero. Además, este espíritu es abierto e innovador, abigarrado y rompedor, acogedor y tolerante.

Quien me preocupa más, precisamente, es el visitante de Logroño o Madrid o Barcelona, por ejemplo. No aporta nada a la fiesta. Solo más gente y, por lo general vulgar. Se cree que está en casa y eso le da cierta impunidad para la barbarie. Su presencia tiende a que estas fiestas se uniformicen con el resto a las que acude. Todo lo que Izu dice sobre el guiri, yo se lo aplico al peninsular.

El espectáculo de tirarse de la fuente es un regalo que lo tenemos ahí y no apreciamos su potencialidad. Para sí lo quisieran muchas poblaciones. Andamos buscando reclamos y rechazamos uno que, para mí, es fantasticular (ya hablé de este palabro en otro post). Lo tiene todo. Lo que genera rechazo es que se lo han inventado ellos. Lo de las tetas no lo comento por obvio. Ambas cosas voluntarias y gratuitas.

Ya falta menos.