30/11/17

SALUD, DINERO Y AMOR

Entre las mayores aspiraciones para alcanzar la felicidad parece que gozar de buena salud, tener una buena situación económica y vivir una relación de amor, constituye la síntesis de todo lo deseable para la mayoría de los mortales.
No voy a profundizar sobre ello porque la percepción de cada concepto es relativa y depende de cada individuo. Pero sí me parece que las personas, al principio de nuestra vida, nos centramos en el amor e ignoramos los otros parámetros. Cuando alcanzamos cierta edad, empezamos a preocuparnos por la situación económica y llega un momento en que, cuando los años te van cayendo sin tú desearlo, las aspiraciones y  preocupaciones que copaban la lista van desapareciendo y, para compensar, aparecen otras que uno ni se había imaginado  que podrían ocupar parte de tu cotidianidad.  Es ley de vida y por ahí iremos pasando todos.

Supongo que para aceptar de buen grado esa edad en la que la salud constituye un mono tema, el cerebro tendrá recursos para irse adaptando. Unos lo llevarán con resignación, otros con alegría y algunos no podrán soportarlo.

De la tercera etapa de la vida ya hablé hace tiempo. Se puede leer pinchando aquí, Pero a donde yo quería llegar es a ese momento en que te atrapa el alzhéimer y, sin darte cuenta, empieza a hacer estragos con tus recuerdos y, por ende, con tu vida. Llegará un grado tal de alejamiento de la realidad en que será más jodido para los de tu alrededor que para uno mismo.

Con la temática del alzhéimer, una enfermedad que se triplicará en cincuenta años, presenté un relato corto en octubre en la plataforma o página web Literautas, titulado «JUVENTUD VS. MADUREZ» cuya premisa necesaria era que empezara con las palabras: “era más que un simple robot”. Se puede leer pinchando en la pestaña superior Relatos breves.