30/4/12

CONOCER EL FINAL

- Yo iría al mejor hotel, usaría todos los servicios y comería todo aquello que me apeteciera.

- Yo estaría todo el día con la televisión y la consola.

- Viajar mucho.

- Dejar de buscar trabajo.

- Yo cogería una metralleta y me cargaría a…

¿Son deseos de juventud inconformista, pasota, comprometida; de adultos desengañados, marginados, a vuelta de todo? ¿Les une alguna causa común? ¿Son personas con ideales, con compromisos, con obligaciones?

Solamente son personas sin futuro y lo saben, pero solo en hipótesis. Son respuestas en una sobremesa familiar a la pregunta: ¿Qué harías si supieras que el mundo se acaba el 31 de diciembre?

El hecho de que las personas conozcan su inminente final, puede romper todo su planteamiento de vida, sus valores, sus ideales, sus metas, sus compromisos, sus obligaciones. Todo eso ya no es relevante. Deja de importar.

Pero, claro, a mí me entra la duda. ¿Este final lo sé yo solamente o lo saben todos? Es fundamental la distinción porque el resultado es radicalmente distinto. Si sólo lo conociera yo posiblemente mi opción no diferiría de las anteriores, pero presupongo que no soy un privilegiado y que este conocimiento es del dominio general, por lo que el caos sería de tal magnitud que tal vez la mejor opción sería el suicidio.

Solo aquellos que profesan alguna religión con trascendencia en otra vida, si no cambian repentinamente de opinión, se prepararían para lo que esperan que va a venir –que siempre lo imaginan mejor- y su espera sería rodeado de sus allegados, haciendo el bien, arreglando lo que en ese tiempo se pudiera,  arrepintiéndose de sus pecados, etc., etc. Esta es la situación ideal para los gobernantes. Para que la gente no se desmadre se necesita hacerles creer que hay una continuidad y que lo que hagan aquí tiene trascendencia en su futura situación. Poder y religión se dan la mano una vez más para el control social.

Hubo más respuestas:

-Sexo, drogas y rock and roll.

 Esta mola. Quizás valga tanto si eres tú el único informado del cataclismo como si es del conocimiento general.

Yo opté por el suicidio, pero, no sé, me lo estoy pensando.