29/3/11

MÁXIMO COMÚN DIVISOR VERSUS MÍNIMO COMÚN MÚLTIPLO

Se acercan las elecciones y, hoy más que nunca, se vislumbra una sopa de letras difícil de digerir de una sentada.

En un primer bloque podemos agrupar a Unión del Pueblo Navarro, Partido Popular, Derecha Navarra y Española y Unión Progreso y Democracia.

Un segundo bloque estaría constituido por Convergencia de Demócratas de Navarra, Partido Socialista Obrero Español, Izquierda Unida unión con Batzarre y Socialistas independientes (descontentos del PSOE).

En el tercero irían Nafarroa Bai (agrupación de Aralar, Partido Nacionalista Vasco, Hamaikabat, si hay, e independientes), y la agrupación -aun sin nombre- entre Eusko Alkartasuna, Sortu y Alternativa.

Quedaría un cuarto grupo de restos como Partido Canábico, verdes y ecologistas varios, Falanges, Carlistas, Comunistas, etc. muy heterogéneos y de imposible conjunción, que cuentan poco pero que esos votos podrían decidir que un escaño vaya en una dirección u otra.

Todo esto me recuerda el dilema que tenía cuando de pequeño estudiaba matemáticas, entre el Máximo Común Divisor (comunes con su menor exponente, es decir, el nº más grande que permite dividir esos números) y el Mínimo Común Múltiplo (comunes y no comunes con su mayor exponente, es decir, el menor nº múltiplo de todos ellos). No sabía qué era más o qué menos, qué era ´mejor` o ´peor` y, sobre todo, para qué servía. Sabía que, en ambos casos, el procedimiento era descomponer en números primos, y esto se hacía dividiendo.

Aplicando las matemáticas a la política, alguien se ha hecho un lío. Le sonaba lo de la división y lo ha llevado hasta el final. Puede que algún otro sabía bien lo qué se hacía y lo ha aplicado con la precisión de un cirujano. En ambos casos con el mismo resultado.

No voy a especular con quien sale beneficiado de esto, pero intuyo que si cualquiera de los bloques fuera unido crearía lo que se denomina sinergia. Máxime teniendo en cuenta que el sistema de reparto de escaños -Ley Don´t- favorece a los bloques mayoritarios. Pero claro, todos quieren medir sus fuerzas. Ver quién la tiene mas larga. De esta manera podrán imponer sus criterios de cara a futuras alianzas o vengarse por rencillas pasadas.