6/9/11

ELECCIONES 20N

            Después de unos años y unas cuantas elecciones insustanciales y anodinas, el circo electoral se ha puesto en marcha y, al menos esta vez, promete diversión y, además, el empacho va a durar poco, apenas 3 meses, cosa que siempre se agradece para que el hartazgo no se convierta en enfermedad mórbida.

            A la derecha, con pantalón azul, defendiendo el título, está UPN-PP. A la izquierda con pantalón rojo, está el aspirante, Nabai-Bildu. Deambulando por el cuadrilátero, con los pantalones bajados, está el PSOE. Intentando subir están Izquierda-Ezkerra y alguna otra novedad de última hora que seguro que habrá.

            La COSA (res populi) está liada. Hay 5 escaños a repartir y tomando los resultados de las últimas elecciones, unos márgenes lo suficientemente estrechos como para que una leve variación de voto en mil arriba o abajo, pueda suponer un premio incrementado del cien por cien. Es decir, de obtener uno o dos -incluso tres- parlamentarios. O a la inversa.

            La presidenta de la derecha foral quiere concurrir con la derecha española, como ya lo hiciera antaño. Acuerdo que rompió por asegurarse el poder. UPN es consciente de que el PP va a arrasar en España y ese tirón se notará en Navarra, especialmente en sus carnes. Si van separados le quitará el suficiente número de votos para que cada uno de ellos obtenga un escaño. Yendo juntos no se nota el bajón de UPN y sacan dos, que incluso pueden ser tres dependiendo de si se unen y cuantos en el otro bloque. Ante semejante pastel lo de que vienen los vascos se me antoja una excusa. Van a ir unidos seguro.

            La zona abertzale viene más revuelta. La suma de Nabai y Bildu con los votos obtenidos en las pasadas elecciones, superaría a UPN si concurre en solitario. El reparto sería Nabai/Bildu 2, UPN 1, PP 1, PSOE 1. Pero la arrogancia de la izquierda aberzale oficial y el temor a que se los coman, unido a cuestiones personales y otras menores, hace que no todos los de Nabai quieran esta unión. PNV el primero. Dependerá de cuántos votos arrastran estos discrepantes para que esa unión, que se hará, obtenga uno o dos escaños. En cualquier caso con pocos votos de diferencia.

            Los del PSOE ni están ni se les espera. A lo más que pueden aspirar es a que con estas movidas les pueda caer algún voto. Bastante harán con mantener el tipo. Bajarán en votos y mantendrán su Diputado.

            Los de Izquierda-Ezkerra esperan recoger algo de la caída libre de los anteriores. Incluso se podría intentar una alianza con los disidentes del grupo abertzale, lo que les daría opciones, pero el PNV no lo va a consentir.

            Los próximos días se irá despejando el ambiente y veré si mis cábalas se cumplen, pero por desgracia lo que todo esto tiene de divertido no lo tiene de ilusionante, porque los políticos, todos, al final, siempre, siempre, decepcionan.