16/6/11

ESTEBAN RUBERTE MINCHINELA

Hoy he leído una carta en el periódico de esas que llegan al corazón.

Era sobre la decepción tras las elecciones de un jornalero jubilado.

Me ha gustado el estilo y el mensaje, pero cuando he leído la firma, mi sorpresa ha sido mayor.

Esteban Ruberte Minchinela, gran tipo y mejor persona. Los calificativos los pongo yo, no vienen en la firma.

Lo veo con la sonrisa siempre en los labios, irradiando confianza y sus ojos claros, con una mirada aun más clara, limpia. Seguramente como la de Serafín.

Lo recuerdo calmado, con las ideas muy asentadas y haciendo norte de ellas.  Generoso y dispuesto siempre a ayudar. Con una riqueza interior que le desbordaba y lo notabas y un ligero toque irónico que le hacía aun más grande.

Esteban, la puta mili nos juntó y la vida nos lleva por diferentes caminos, hace ya mucho tiempo de ello, pero siempre guardo de ti el mejor recuerdo. Me he alegrado saber que sigues ahí y saber que sigues fiel a tus ideas.

Ya se que esto no es una carta y que no me leerás nunca, pero me apetecía decir algo de ti porque te lo mereces.